Edgardo Alburez
[email protected]
El voluntariado en Guatemala es un campo poco conocido por muchas personas, principalmente porque no se evidencian con claridad los espacios donde se puede prestar este tipo de servicio, sumándole a esto que la juventud guatemalteca, en su mayoría, está enfocada en generar ingresos o en adquirir experiencia laboral que le permita optar a mejores oportunidades en el futuro.
Esta realidad limita la participación en los pocos espacios existentes y provoca que el voluntariado no sea visto como una opción real dentro de su desarrollo personal.
El voluntariado es un espacio de aprendizaje y fortalecimiento de las capacidades y habilidades de las personas jóvenes y se debe entender que no es tiempo perdido, es tiempo invertido en uno mismo y en la comunidad. Participar en los espacios de voluntariado implica y demuestra un interés propio por involucrarse, por ser agentes proactivos y agentes de cambio en el metro cuadrado donde corresponde incidir de mejor manera.
En Guatemala sí hay juventud dispuesta a servir, lo que muchas veces falta es visibilizar dónde hacerlo. Muchos jóvenes ya realizan acciones de apoyo en sus comunidades, centros educativos, iglesias, organizaciones locales o espacios comunitarios; sin embargo, en la sociedad no reconocen el valor que esto tiene para el crecimiento personal, social y formativo de las juventudes.
Existen formas de participación juvenil en el país, como el servicio civil, donde hay más de 19 programas para jóvenes de entre 18 y 24 años.
Muchas veces, las y los jóvenes ya están haciendo voluntariado y no lo saben, ya que el espacio donde lo realizan no genera una constancia, haciendo que este voluntariado no sea visibilizado y reconocido como la prueba tangible de que el joven tiene disciplina, capacidad de trabajo en equipo y compromiso social. Siendo una experiencia laboral con sentido social que debería incluirse en el currículum.
También existen otras formas de participación juvenil en el país, uno de ellos el servicio cívico, donde hay 19 programas en los que las personas de entre 18 y 24 años de edad pueden involucrarse y representa una oportunidad real para servir a la comunidad mientras fortalecen su experiencia personal.
En Guatemala, al finalizar este servicio, se entrega una constancia que acredita su cumplimiento, dándole el valor que merece, al tiempo y la energía de la juventud guatemalteca.
Desde el Consejo Nacional de la Juventud (Conjuve) se invita a las y los jóvenes a unirse a las redes departamentales para conocer algunos de los espacios donde pueden prestar voluntariado y participar activamente en sus territorios.











Deja un comentario