El retorno de los hijos pródigos

Después de meses de espera, finalmente el Gobierno de Estados Unidos autorizó a la Walt Disney Company adquirir el estudio Twentieth Century Fox. Muchos analistas se han pronunciado en contra, pues básicamente creará un monopolio del entretenimiento. Para los aficionados de las películas de Marvel Studios, esta noticia es más positiva, ya que implica que los Cuatro Fantásticos y los Hombres X por fin se integrarán al Universo Cinematográfico Marvel.

Ambos grupos son hitos de la historia de los cómics y piedras angulares del catálogo de la casa editorial Marvel. Se originan en los 60, cuando el editor en jefe Stan Lee se hartó de escribir historias genéricas y creó un grupo de personajes de carne y hueso, con sus fallas y flaquezas, temperamentales y muy humanos. Básicamente, superhéroes con los pies de barro, algo nunca antes visto.

Así nacieron los Cuatro Fantásticos (Reed Richards, Sue Storm, Johnny Storm y Ben Grimm), quienes aparecieron por vez primera en Fantastic Four #1 (1961), dibujados por Jack Kirby. Esta historieta fue la primera en la que se aplicó “el método Marvel”, en el que el guionista escribía un resumen de la historia y se la entregaba al dibujante. Este le devolvía los paneles ya terminados, para que el guionista agregara recuadros y diálogo.

Los Hombres X surgieron un par de años después, en The X-Men #1 (1963). Originalmente, el equipo estaba constituido por Angel, Iceman, Cyclops, Jean Gray y Bestia. Wolverine, tal vez el integrante más popular, se agregó mucho más tarde. A diferencia de la mayoría de superhéroes, los Hombres X no adquirieron sus poderes a consecuencia de un incidente, sino que nacieron con esas habilidades, pues eran mutantes. Eso hacía que los humanos normales los miraran con temor y desconfianza. Ese conflicto entre humanos y mutantes hizo que los Hombres X fueran emblemáticos para minorías marginadas, como afroamericanos, judíos, musulmanes, ateos, comunistas y la comunidad LGBT.

A mediados de los 90, Marvel se vio al borde de la quiebra, por lo que tuvo que vender los derechos fílmicos de ambos grupos de superhéroes. Cuando quiso recuperarlos no pudo, por lo que tuvo que hacer películas sin ellos. Poco después fue comprada por Disney, que ahora también adquiere Fox. Indudablemente veremos a los fantásticos y a los mutantes reunirse con Iron Man, Thor, Hulk y los demás. Todavía falta que recuperen a Spider-Man, que sigue en manos de Sony, pero tal vez el día menos pensado Disney saque la billetera.

Alejandro Alonzo