El reparto de bienes extinguidos

Los bienes y recursos decomisados por las autoridades judiciales a empresas y personas ligadas al crimen organizado son destinados a instituciones relacionadas con la administración de seguridad y justicia como el Organismo Judicial, el Ministerio Público, los ministerios de Gobernación y Defensa, así como la Procuraduría General de la Nación (PGN), a las que el Consejo Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Conabed) hace entrega de fondos pecuniarios y propiedades muebles e inmuebles, así como vehículos y animales.

El Congreso de la República aprobó en 2010 la Ley de Extinción de Dominio, por medio del Decreto 55, el cual cobró vigencia el 29 de junio de 2011 y su reglamento el 31 de diciembre de 2011. El artículo 38 de esta norma da lugar a la creación de la Secretaría Nacional de Administración de Bienes en Extinción de Dominio (Senabed), que es el órgano ejecutor del Conabed, el cual es presidido por el vicemandatario Jafeth Cabrera.

Ayer se adjudicaron no menos de 22 millones de quetzales a dichas instituciones y se cedió una propiedad inmueble, localizada en Chimaltenango, al Ministerio Público, tal como lo mandó el Consejo, para darle destino a los bienes decomisados a personas relacionadas con el crimen organizado que ya fueron condenadas, que están en procesos judiciales o son prófugas de la ley.

Los bienes extinguidos son repartidos en porcentajes establecidos por la ley. De esa cuenta, el Organismo Judicial recibe 25 % del reparto, el Ministerio de la Defensa 20 %, lo mismo que el Ministerio Público, mientras que el Ministerio de Gobernación se hace con 18 %, la Senabed con 15 % y la PGN se queda con 2 %.

Los bienes trasladados luego de su decomiso van desde casas, apartamentos y parqueos hasta fincas con cultivos, como el caso de una de las propiedad que está sembrada con aguacatales de la especie Hass, que da hasta dos cosechas al año, producto vegetal que ha tenido que ser subastado y cuyos fondos obtenidos se han sumado al total repartido.

La importancia de la extinción de dominio de bienes está en que forma parte de la estrategia para combatir al crimen organizado, pues ayuda a desarticular a las organizaciones y redes criminales y, a la vez, detiene el proceso de lavado de bienes obtenidos de manera ilícita.

Redacción DCA