EFE
El Real Madrid, como en sus tres anteriores visitas, volvió a pinchar en Vallecas ante el Rayo (0-0) luego de un mal partido, lo que da aire a sus perseguidores, principalmente al Barcelona, que goleó al Celta en Balaidos (2-4) con un triplete del delantero polaco Robert Lewandowski y una gran labor como asistente del inglés Marcus Rashford.
Semana negativa
El tropiezo del cuadro de Xabi Alonso, que cierra una mala semana en la que encajó su primera derrota en la Liga de Campeones en Anfield ante el Liverpool, permite a todos sus perseguidores acercarse. El Barsa se sitúa a tres puntos, el Villarreal a cinco y el Atlético de Madrid a seis.
La igualada fue el justo castigo a un equipo madridista sin juego y que hasta dio la impresión de estar sin hambre ante un Rayo mucho más activo, espoleado por la remontada ante el Lech Poznan, atento en las marcas y en la presión que anuló cualquier pretensión de rival, que cuando consiguió llegar con algo de opciones se encontró con el meta argentino Augusto Batalla y con su propio desacierto.
Incluso tuvo alguna que otra opción el bloque de Íñigo Pérez para que el traspié fuera mayor, pero le faltó remate ante Thibaut Courtois, con lo que el resultado no podía ser otro que el primer 0-0 de la historia entre ambos equipos en Vallecas.

Vuela alto
Mientras tanto, el Barcelona lo aprovechó al volver a ganar en un feudo otrora adverso como Balaídos, donde ha conseguido imponerse en sus tres últimas visitas, esta vez por 2-4 con un Lewandowski letal en su reestreno como titular y un Rashford clave con sus asistencias.
El cuadro del alemán Hansi Flick manejó el partido a la perfección en el segundo período. Los pupilos de Claudio Giráldez acusaron el desgaste y no pudieron causar ya apenas problemas a los azulgranas, que remataron la faena con el tercer tanto en la cuenta de Lewandowski, con el único aspecto negativo justo al final con la expulsión del neerlandés Frenkie de Jong por doble amonestación.











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