Entre la materia y la memoria, entre el peso del concreto y la fragilidad del trazo, el artista guatemalteco Luis Alejandro González presenta Tierra prometida. Esta exposición invita a cuestionar aquello que creemos inamovible: la identidad, los estereotipos y el llamado “deber ser”.
La muestra, abierta del 6 de marzo al 18 de mayo, en la Galería del Museo de la Universidad de San Carlos (Musac), zona 1, reúne 30 obras entre esculturas, pinturas e ilustraciones. Cada pieza nace de lo que ocurre en el exterior con el universo interno del escultor, donde la estética y la crítica social comulgan en una sola obra.
Graduado en 2007 de la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla, González ha forjado una carrera cincelada con la constancia de quien entiende el arte como un compromiso social. Su trabajo ha sido reconocido con un segundo lugar en la subasta de arte latinoamericano de Juannio (2023), además de menciones honoríficas en certámenes regionales. Ha llevado su fuerza escultórica a escenarios internacionales como el Simposio Internacional de Escultura de Cantarranas, en Honduras, y encuentros artísticos en El Salvador.
“La depresión me hace pensar en el gesto de mirar hacia atrás y convertirse en una estatua de sal. La botella de cerveza me hace pensar en el alcoholismo, en la normalización del dolor y la tristeza socializada”. Luis Alejandro González Serie Estatuas de sal
Entre tinta y concreto
En esta colección, el virtuoso transita desde la sutileza minimalista de la tinta hasta la contundencia de materiales como el concreto, la sal y el ladrillo. Hay estructuras que parecen sostenerse en tensión, superficies que evocan formas que sugieren cuerpos o fragmentos de sueños interrumpidos.
Según el curador Gabriel Rodríguez, la obra de González se sitúa en un territorio contradictorio entre lo utópico y lo distópico. Sus esculturas hablan de anhelos truncados y futuros fallidos, pero lo hacen con una técnica impecable. “Son, en sí mismas, un oxímoron: triunfan formalmente mientras narran el fracaso de las promesas sociales”, comentó.
El propio creador lo resume así: “En mi quehacer artístico me interesa reflexionar sobre construcción y negación de la identidad desde lo psicosocial, al considerar la memoria y el conflicto con los estereotipos impuestos”.











Deja un comentario