El legado de Vítor Constâncio (II)

Por: Germán López Espinosa y Antonio Moreno Herrera

En segundo lugar, dentro de regulación financiera post-2008, se han debatido innumerables propuestas, todas ellas interesantes, pero con posibles efectos muy dispares. Es necesario recordar la propuesta sobre los límites de deuda soberana que se quería imponer a los bancos comerciales.

Esta propuesta, que en principio parecía bien intencionada hubiera tenido, sin embargo, consecuencias muy negativas para los países más afectados por la crisis de deuda soberana europea. De facto, se habría sacado de balance tanta deuda soberana que se habrían encarecido los costes de financiación públicos, hasta límites insostenibles, con el consiguiente deterioro de los balances de los bancos, agravando así la crisis todavía más. En tercer lugar, Vítor Constâncio ha sido uno de los grandes defensores de la necesaria Unión Bancaria como parte del gran proyecto europeo.

La incansable e impagable labor de un sabio como Vítor Constâncio ha sido un hecho hasta el último día de su mandato, nos ha explicado brillantemente cuáles serían sus prioridades sobre las reformas que considera necesarias: aceptar que el BCE no puede tener excusas para no intervenir en el mercado de bonos soberanos ante una grave crisis de liquidez; creación de una función fiscal centralizada de estabilización para la gestión macroeconómica, incluyendo un fondo de estabilización; introducción del bono soberano europeo; completar la Unión Bancaria; avanzar en la creación del Mercado de Capitales Único y la mejora de la normativa correspondiente con el objeto de disciplinar las políticas fiscales de los países.

El legado de Vítor Constâncio combina compromiso con el proyecto europeo, coherencia en las políticas macroeconómicas y ayuda a los países más necesitados. ¡Muchas gracias! Vítor.

 

Universidad de Navarra