La máxima de que la prosperidad de los pueblos pasa por la educación de sus ciudadanos ha sido, en Guatemala, palabras vacías. Un discurso electoral que busca endulzar oídos y ganar votos. De hecho, los anteriores gobiernos no registraron avances en la materia. Por el contrario, presentan retrocesos que fueron en detrimento de la esperanza y el porvenir de niños y jóvenes.
La práctica inmoral en la asignación de becas también fue desterrada. Terminaron los abusos y la parcialidad en la escogencia. Ahora, esas oportunidades son transparentes. Están disponibles para todos, en especial para jóvenes de escasos recursos. De lugares lejanos a las urbes.
Esos beneficios, cruciales en la adquisición del entendimiento, permiten acceder a instrucción de calidad. Facilitan la consecución de sueños y aspiraciones profesionales, mediante el acceso a educación superior, que pueden realizarse en Guatemala o en el extranjero. Que dejan ahorros significativos en las familias.
Hoy, ser médico, ingeniero, abogado o experto en tecnología dejó de ser una utopía. Un anhelo irrealizable. De hecho, solo en lo que va del año, el Gobierno ha concedido 2 mil 527 opciones de preparación académica, así como el reforzamiento de capacidades y destrezas de pequeños emprendedores.
Para lo que resta de 2025, jóvenes y adultos tendrán a su disposición por lo menos 27 mil 962 subsidios. Las ofertas, a las que se puede aplicar inmediatamente, abarcan diversas áreas del conocimiento. Desde el cierre del diversificado hasta doctorados en prestigiosas universidades locales y del mundo, pasando por licenciaturas y maestrías.
Además, se promociona el aprendizaje del idioma inglés entre estudiantes y docentes que son parte del Ministerio de Educación. La estrategia amplió las opciones a jóvenes que están fuera del sistema educativo oficial, con el fin de que accedan a espacios laborales más dignos y mejor remunerados.
Nunca como hoy, el conocimiento fue democráticamente distribuido, aunque en ningún momento se había entendido el significado de la educación y su aporte en la formación de ciudadanos conscientes y capaces.











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