El cancionista está de regreso

El nicaragüense Ramón Mejía, mejor conocido como Perrozompopo, sabe que Guatemala se ha enamorado “de a poquito” de su música, y que en este país el público sigue, respeta, entiende y se siente identificado con su trabajo. El cantautor agradecerá ese cariño, una vez más, con sus canciones y su poesía en su presentación de hoy a las 20:30 en Trovajazz, vía 6 3-55, zona 4. Admisión Q80.

De quitar y poner

Perrozompopo confiesa que siempre “quita y pone”, y por eso nunca tiene del todo claro su repertorio. En el recital de esta noche, adelanta, hará una mezcla entre los versos de su Mis cartas sin buzón, su primer poemario, y viejas conocidas de su carrera, como Entre remolinos y Cuando yo la vide, de su tío Carlos Mejía Godoy.

Canción social

El programa también incluirá Pasando más (2010) y composiciones más recientes, como Sangre de abril, en la que habla acerca de los estudiantes asesinados en Nicaragua. Temas que reafirman su defensa de la canción social. “Históricamente en Latinoamérica estas piezas han nacido de las dictaduras y la represión. Realmente, no deberían ocupar un lugar solo en momentos de crisis, sino permanentemente, pues te llevan a una reflexión de la sociedad”, explica.

Que algunos lo clasifiquen entre “la nueva generación de trovadores”, a Ramón no le hace gracia. De hecho, la única etiqueta que le gusta es la de cancionista: “Soy solo un compositor, un hombre o un ser humano, que es sensible a determinadas cosas y que expone realidades a través de sus canciones”. El término trova, para él, ya no tiene ningún sentido, pues las letras pueden ser políticas, o no.

Alzar la voz

En las últimas semanas, Ramón ha usado la voz no solo para cantar, también para mostrar en las redes sociales la situación que se vive en su país: “No hice un llamado a estar de mi lado, sino a informar acerca de lo que pasa. Es un hecho que esto no es ningún golpe blando, sino una masacre. Estoy muy agradecido con los colegas que de una u otra forma se pronunciaron”.

Con igual convicción, el compositor se manifiesta acerca de la música centroamericana. “Somos un mercado virgen en relación a la difusión del trabajo que hemos hecho”. Añade que los músicos de la región aún tienen mucho para dar, y no es necesario que vayan fuera. Lo que importa, dice, es divulgar la obra en otros medios, sin depender de la radio.

Priscilla León López