El documental El Buen Vivir Tb’anel Chwinqil Desde la Cosmovisión Maya Mam surge como resultado de un esfuerzo impulsado por la Asociación Maya-Mam de Investigación y Desarrollo (Ammid) y el colectivo audiovisual Tejiendo Historias Mayas. Más que una obra cinematográfica, se presenta como un manifiesto de vida, en contraste con la visión del desarrollo occidental, centrada en la acumulación de riqueza y la explotación de recursos.
Durante el lanzamiento, Héctor Guzmán, comentarista del documental, destacó la importancia de reconectar con la cosmovisión ancestral: “No podemos vivir solo la materia, pero en la actualidad nos preocupamos tanto de comer los tres tiempos al día, de vestirnos bien, de comprarnos los mejores lujos… Hay elementos que tenemos descuidados: el espíritu y la energía. ¿Cómo alimentamos nuestra energía? ¿Cómo alimentamos nuestro espíritu?”. Guzmán subrayó que la vida plena requiere armonía con todo lo que existe: seres humanos, plantas, animales, cerros, valles y energías del sagrado cosmos. “Este documental contiene conocimiento, filosofía, ciencia y tecnología que puede ayudar a despertar al pueblo mam”, señaló.
La pieza recoge los testimonios de abuelos, abuelas y miembros de la comunidad, quienes transmiten los principios del buen vivir desde su experiencia y cosmovisión. María Miranda Berdúo, comadrona mam, explicó: “El buen vivir es caminar en lo correcto, en el bien y en la dirección de nuestros padres. Si caminas en con ese principio, nos irá bien”, lo cual resalta la importancia de seguir los valores y enseñanzas heredadas de los ancestros.
Juan Ramírez, abuelo mam, complementa esta idea y recordó que “la tierra, el agua, los árboles y los animales tienen vida”; subrayó que la interconexión es entre todos los seres. En la misma línea, Glendy Agustín, comunicadora y activista por los derechos humanos, enfatizó que “reconocer y respetar la vida de todo lo que nos rodea es fundamental para convivir en armonía, integrando a la comunidad humana con la naturaleza y el cosmos”.
El documental también muestra cómo esto se traduce en acciones concretas en las comunidades mam, conocimientos y costumbres que el Ammid se esfuerza en ayudar a preservar: la defensa de semillas nativas, la producción agroecológica, el fortalecimiento de la identidad cultural y la recuperación de saberes ancestrales.
Con la cinta, los realizadores, la comunidad y los abuelos invitan a reflexionar sobre la interconexión de todos los seres y la importancia de vivir en armonía con la Madre Tierra, el cosmos. La obra no solo rescata la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas, sino que también plantea un llamado a reconsiderar la relación con la naturaleza y con nosotros mismos; ofrece un modelo de vida sostenible y respetuoso que busca inspirar a las actuales y futuras generaciones.













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