EL AUTO DE SPIDEY

De todos los personajes de cómics de superhéroes, el Hombre Araña (Spider-Man) es uno de los que menos imaginaríamos que necesitara un vehículo. Usualmente, se transporta usando sus telarañas, cosa que lo mantiene alejado del suelo y, por consiguiente, de las calles.

A pesar de ello, dos publicistas llamados Carter y Lombardo contactaron a Spider-Man y le ofrecieron un contrato para promocionar Corona Motors. Pensando que no era la persona ideal para tal cosa, el arácnido se rehusó al principio, pero cuando el dueño de su edificio lo amenazó con echarlo a la calle por no pagar el alquiler se comió sus palabras y, en Amazing Spider-Man #126 (1974), aceptó el negocio.

Sin embargo, había un detalle: Corona Motors proporcionaba el motor, pero el Hombre Araña tenía que construir el resto del carro. Siendo sus conocimientos automovilísticos casi nulos, pidió ayuda a su amigo Johnny Storm, la Antorcha Humana. Después de trabajar en el proyecto por cinco semanas, el “Arañamóvil” (Spidermobile) quedó terminado, para horror de su dueño. El producto final era una aberración de diseño automotor: un vehículo playero pintado igual que el traje de Spider-Man, lo cual lo hacía ver totalmente ridículo, especialmente porque tenía que ser conducido en ciudad.

Aunque grotesco, el Arañamóvil tenía un par de detalles que lo hacían útil. Podía proyectar la “Araña-señal”, tenía lanzadores de telaraña como los del héroe y contaba con un sistema de camuflaje con el cual Spider-Man podía dejarlo en la calle sin problemas. Gracias a estos implementos pudo usar el vehículo para capturar a un par de villanos.

Mas, Spidey no tuvo oportunidad de presentar el auto ante Corona Motors, pues el ilusionista Mysterio lo engañó, haciéndolo caer en el río Hudson. Cuando quiso recuperarlo no lo halló porque su enemigo el Chapucero (the Tinkerer), lo había robado para reconstruirlo y convertirlo en un arma en contra del héroe, cosa que sucede en Amazing Spider-Man #160 (1976). En la batalla, el vehículo quedó destruido, así que el Hombre Araña se lo dejó de regalo a Carter y Lombardo afuera de su oficina, ubicada en un 14 piso.

A pesar de ser un auto tan ridículo, el Arañamóvil ha hecho múltiples apariciones en el universo Marvel, siendo la más notable en Wolverine #66-72 (2008), como parte de la historia Old Man Logan.

Si todavía se preguntan por qué le dieron un vehículo a Spider-Man, la razón se concreta a una sola palabra: mercadotecnia. En esa época Marvel impulsaba una línea de carritos de juguete para niños, por lo que cada personaje tuvo un carro, sin importar si lo necesitaba o no. Como lo dijo el Hombre Araña: había que pagar la renta.

Alejandro Alonzo