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Dos siglos de confrontaciones

Los líderes liberales combaten a Los Remincheros, brotes alzados que convulsionaron la paz en el oriente.

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Dr. Jorge Antonio Ortega G.

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Viajar al pasado patrio es reconocer las decisiones de nuestros antepasados con sus aciertos y errores, así como de su disposición frente a la incertidumbre del porvenir. La existencia de Guatemala desde su independencia hasta hoy tiene como común denominador la conflictividad en sus diversas manifestaciones hasta llegar a la confrontación armada. A unos pocos meses de 1822 y de la independencia, se encuentra la primera declaración de guerra de Guatemala contra los salvadoreños que no aceptaban la anexión al Imperio de Iturbide. A esta guerra seguirá un sinfín, que desembocó dentro de la Federación de Centro América que finaliza con la fracasada segunda invasión de la capital del Estado guatemalteco que defiende Rafael Carrera contra Francisco Morazán y sus huestes.  Luego vendrán otras confrontaciones, en las cuales resalta la Batalla de la Arada, en 1851, una brillante ejecución de las tropas republicanas al mando del capitán general Carrera contra un ejército unido de El Salvador y Honduras. Luego de la derrota, insistirán los líderes hondureños en invadir Guatemala, pero fueron derrotados en acción de guerra en Chiquimula, en 1853, y el ejército guatemalteco se moviliza en territorio catracho y toma el puerto de Omoa como una demostración de fuerza. 

Cuatro años más tarde, los ejércitos centroamericanos se enfrentan a una amenaza regional. Se unieron esfuerzos económicos, voluntad política y de lucha contra la fuerza invasora de los Filibusteros, al mando del mercenario William Walker, el cual se ve obligado a capitular al ser derrotado en 1857. Luego vendrán convulsiones internas y de límites fronterizos entre las repúblicas centroamericanas. En lo que respecta a Guatemala, se inicia una confrontación interna 1869 que encabeza el mariscal de campo don Serapio Cruz debido a la radicalización de la administración de Vicente Cerna, preámbulo a la Campaña de las Fuerzas Liberales que dan vida a la Revolución de 1871 que luego de varios combates victoriosos finaliza con el ingreso de las tropas revolucionarias a la ciudad capital el 30 de junio de dicho año. Durante el ejercicio del poder de los líderes liberales combaten a Los Remincheros, brotes alzados que convulsionaron la paz en el oriente del territorio nacional. En 1885 se planifica la Campaña Unionista al mando del general Justo Rufino Barrios, para lograr la unificación de la región; en las acciones en la Batalla de Chalchuapa, del 2 de abril, fallece en combate el general Barrios y termina el sueño de restablecer la Patria Grande. Luego de conspiraciones desde el inicio de la administración de Manuel Estrada Cabrera, se llega a poner a los guatemaltecos en pie de guerra en 1903 en la Guerra del Totoposte y que tres años más tarde se declara de nuevo la guerra de 1906, que los soldados del Ejército de Guatemala culminan con la victoria y se firma el Acuerdo de una paz firme y duradera, que permanece entre las repúblicas del Istmo Centroamericano hasta hoy. 

Luego vendrá la Revolución de 1944 y el ingreso del Ejército Liberal de 1954, que se confrontó con las tropas leales al segundo gobierno de la Revolución. Las confrontaciones ideológicas y una administración política deficiente desembocan en el Levantamiento Militar del 13 de noviembre de 1960, fecha que se toma como el inicio del conflicto interno que finalizó el 29 de diciembre de 1996, al lograr la firma de la paz; treinta y seis años de confrontación entre los guatemaltecos, que hoy sobrevive en otros escenarios del quehacer nacional. Con esta constante de conflictividad a lo largo de doscientos años, creo firmemente que es la hora de un proyecto nacional que nos conduzca por el buen vivir en dentro de un clima de prosperidad y en paz.

Colaborador DCA
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COLUMNAS

Breakdance, una forma de expresión de la juventud

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Deenis Recinos

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La cultura hip hop ha sido utilizada en todos los países para la promoción de los derechos, la prevención de la violencia, la convivencia pacífica y la recuperación de espacios por parte de la juventud; asimismo, ha contribuido a que la juventud se exprese, desarrolle sus capacidades, mejore su salud mental, aumente su autoestima y tenga un mejor uso de su tiempo libre. El hip hop está conformado por cuatro elementos: el DJ, el grafiti, el mc y el breakdance, los cuales surgen en Estados Unidos a finales de los años sesenta, como una respuesta pacífica a la guerra armada entre pandillas y convirtiéndose en una importante expresión de las juventudes, con la filosofía de la paz, el amor y la diversión. 

Pese al gran potencial del breakdance, por ser un “baile callejero”, en Guatemala sigue siendo estigmatizado y relacionado con el vandalismo o las drogas, lo que dificulta su desarrollo y su reconocimiento; sin embargo, este concepto ha ido cambiando, luego de que en muchos países ha sido considerado como un deporte federado, por la dificultad que tiene practicarlo, ya que además de la agilidad física, se debe tener conocimiento y disciplina. En 2018, el Comité Olímpico Internacional (COI) aprobó que el breakdance debute en los Juegos Olímpicos de París 2024; esto, como un reconocimiento a las nuevas formas de expresión en la juventud.

El breakdance es una herramienta de transformación social y de libertad de expresión para las juventudes.

Diversas instituciones de gobierno en Guatemala, entre ellas el Viceministerio de Deportes y Recreación, el Viceministerio de Prevención y el Consejo Nacional de la Juventud (Conjuve) han reconocido la importancia y el impacto del breakdance en la juventud y han apoyado diversas iniciativas para incentivar a las y los jóvenes a seguir practicando este deporte, además de promover a través de este la prevención de la violencia y la cultura de paz. En Guatemala existen diversos grupos de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, hombres y mujeres, que practican este deporte con la aspiración de poder dedicarse a tiempo completo y seguir representando al país en varias competencias a nivel mundial. Actualmente, una delegación representa a Guatemala en París, Francia, con miras a las próximas olimpiadas. ¡Muchos éxitos a ellos y ellas! 

Colaborador DCA
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Y se hizo la Voz

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Frank Gálvez 

Locutor y periodista [email protected]

Corría 1978 cuando el presidente de esa época, Fernando Romeo Lucas García, promulga el Decreto 80-78, el cual instituye el 7 de diciembre como el Día del Locutor Nacional, una profesión primordial en la historia de la patria. El habla es una herramienta de todos los días, pero dominar adecuadamente la comunicación es una tarea harto complicada. El locutor tiene la responsabilidad de transmitir ideas y mensajes de forma clara, mientras educa y entretiene. No hay algún sistema estructurante que pueda definir la receta del locutor ideal: Solo mucho empeño y esfuerzo pueden hacer de un presentador lo que es.

Algunos olvidan que la formación no se termina al recibir un exánime pergamino y que la experiencia constante en el trabajo de campo es lo que forma la virtud de la profesión. Otros creen que tomando un patrón auditivo y repitiéndolo acérrimamente podrán dominar el micrófono, cuando en realidad este se obtiene gracias a la dedicación y práctica que pongamos en hallar un estilo propio que nos defina.

”La voz humana es el órgano del alma.“ (Henry Wadsworth Longfellow)

Tengo el privilegio de pertenecer a una dinastía de locutores profesionales, donde la abnegación, el ejemplo y la disciplina han sido patentes; y, al mismo tiempo, contar entre mis maestros a aquellos que laboraron conmigo desde temprana edad. Valiosas lecciones altruistas provenientes de las cuerdas vocales de Marco Tulio de la Roca, Roberto Paz Loreto, Romeo Asturias y Quevedo, Víctor Molina, Adolfo Méndez Zepeda, Carlos Azurdia, Herbert Meneses, Ana Judith de Castellanos y muchos más que, aunque ahora están en el firmamento, sus lecciones y amor a la comunicación permanece vivo en los corazones de todos los que honramos su legado. También hay que reconocer a Radio Nacional TGW, que es, ha sido y será el hogar de todos aquellos que desean profesionalizarse en el intrépido mundo de la locución. Desde la Cabina de Cristal Martha Bolaños de Prado, hasta su pasillo donde por justo homenaje se coronan las efigies de aquellas personas que han hecho de la radiodifusión lo que es ahora, se puede sentir el amor y sacrificio que este oficio requiere. Cabe asimismo destacar a la Cámara de Locutores Profesionales de Guatemala (CLPG), que este año conmemora su trigésimo séptimo aniversario, luchando por enaltecer el trabajo y esfuerzo de los profesionales de la voz. A todos ellos y a los que por espacio escapan a estas líneas, mis más sinceras felicitaciones: que nuestras voces construyan un mejor medio. ¡Feliz día del locutor, queridos colegas!

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La abolición del Temple (1312) (I)

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Julia Pavón 

Catedrática de Historia Medieval e investigadora del Instituto Cultura y Sociedad, Universidad de Navarra

En este mundo globalizado es difícil encontrar un lugar idóneo para hablar de Historia y no contar “historias” de la Historia. De una forma y otra, los nuevos instrumentos de comunicación que remedan el traje de la divulgación social y del entretenimiento que “han venido para quedarse” dificultan la construcción de un andamiaje fundamental del conocimiento histórico: ¿dónde queda el verdadero acervo del pasado?, ¿con qué criterios debemos asomarnos a hechos pretéritos?, ¿qué es eso de la “Historia”? Sino, lancemos una mirada a lo que se conoce en relación al episodio vivido por la orden del Temple a comienzos del siglo XIV.

Lejos de cualquier juicio de valor inicial, la historia de esta institución sigue siendo a día de hoy una de las grandes desconocidas entre el gran público, al estar contaminada de todo tipo de errores interpretativos que campan a sus anchas en el imaginario popular. Qué duda cabe de que los ingredientes de su abolición, el 22 de marzo de 1312, orquestada como un movimiento de pinza entre el monarca francés Felipe IV el Hermoso (1285-1314) y un manipulado papa Clemente V (1305-1314), han alcanzado el mediático protagonismo de lo que podría ser una exitosa serie de Netflix o una laureada novela de éxito: riquezas, poder, procesos inquisitoriales, hogueras, corrupción y juicio político. Con ello, podría afirmarse que la ficción ha operado un sorpasso a la realidad, ya que mientras descienden notablemente los números de los estudiantes que optan por graduarse en Historia, aumentan los que aspiran a elaborar blogs históricos o novelas divulgativas y producir o trabajar en series de ficción histórica. Una muestra, la abundancia de material tergiversado que circula sobre los templarios en las redes.

El papa Clemente V apenas pudo maniobrar conforme a los cánones eclesiásticos

La muerte del maestre del maestre de la orden del Temple, Jacques de Molay y de Geoffroi de Charney, preceptor en Normandía, en la hoguera el 18 de marzo de 1314, tras un tormentoso proceso inquisitorial de interrogatorios marcados por la sospecha criminal de sodomía, práctica de ritos heterodoxos, adoración satánica y corrupción económica, supusieron el fin de una etapa dorada de una institución que escribió una de las más interesantes páginas de consecuciones de la historia europeo-occidental. De nada le sirvieron, entonces, su activa participación en las cruzadas protegiendo los icónicos Santos Lugares o desplegando una conexión de personas y bienes entre la Cristiandad Latina y el Próximo Oriente como no se conocía desde los tiempos de mayor esplendor del Imperio Romano.

A partir de 1305 la orden venía siendo puesta en evidencia en el entorno papal y en la corte francesa, acusaciones que desembocaron en un rápido y duro proceso de persecución con confesiones ilegales obtenidas bajo tortura, cuyos jalones más importantes se documentan el 13 de octubre de 1307, con el arresto de los templarios en todo el reino de Francia, y el 22 de diciembre de ese mismo año, con la publicación de la bula Pastoralis Praeeminentae, que ratificaba el encarcelamiento y ponía sus bienes bajo el nombre de la Iglesia. A pesar de que en estas semanas el monarca y el inquisidor general Guillaume de Paris habían actuado contra derecho, la maquinaria propagandística regia para aportar cuantas pruebas falsas fueran necesarias se había activado. 

Ante esta situación, el papa Clemente V apenas pudo maniobrar conforme a los cánones eclesiásticos, ya que la tensión política era creciente. De hecho, la mencionada bula de finales de 1307 y la posterior del Concilio de Vienne Vox in excelso, que disolvía la orden sin condenarla, fechada el 22 de marzo de 1312, evidenciaba una disputa entre la corte capeta y la curia papal por el control del proceso. De nada había servido la suspensión del inquisidor de París en 1308, la proclamación de inocencia de 54 freires templarios que perecieron en la hoguera el 12 de mayo de 1310 o el eco que tuvo la situación gala en los concilios regionales de Alemania, Italia y los reinos hispánicos, que proclamaron la exculpación de los miembros de la orden.

Continuará…

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