Día Escolar de la No Violencia y la Paz

Desde 1964 surgió en España una práctica que ahora es replicada por varios países en el mundo, me refiero al Día Escolar de la No Violencia y la Paz (Denip), el cual es celebrado el 30 de enero de cada año, también se le llama el Día Mundial o Internacional de la No Violencia y la Paz. La conmemoración se lleva principalmente en las escuelas de varios países del mundo, donde participan padres y madres de familia, alumnos y educadores, teniendo como principios rectores practicar la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los derechos humanos y la paz. El Denip no tiene una regla específica para que sea aplicado en los centros educativos, sino permite que cada establecimiento lo realice de forma libre, la importancia radica en que el educando despierte en el alumno la conciencia de actuar sin violencia frente a su opuesto. Un factor relevante consiste en llevar a la práctica la Regla de Oro de la Conducta Humana, la cual establece “Ama al prójimo como a ti mismo. No hagas a los demás lo que no quisieras que los demás hicieran contigo. Haz a los demás lo que quisieras que los demás hicieran contigo. Ya que todos somos hermanos y porque, más pronto o más tarde, lo que siembres eso mismo recogerás”. En ese sentido, la celebración del Denipno debe limitarse a un día, puede extenderse a una semana, un mes o un período determinado que se desee.

La práctica determina la importancia de cómo un maestro puede interferir de forma positiva en la vida de los niños y jóvenes, siendo un factor determinante en la prevención de la violencia y el delito. No tengo idea de cuántas escuelas o colegios practican el Denip en Guatemala, pero para aquellos que no lo hacen se les alienta a realizar este tipo de actividades. A largo plazo podremos ver buenos resultados, cuando esos niños, niñas y adolescentes que ahora son orientados en buenas prácticas, se conviertan en adultos capaces de resolver problemas con diálogo, tolerancia y paz; sin sentir la necesidad de hacer uso de la violencia, erradicando de esa forma lo que tanto daño le hace al país.

Mónica Castellanos