Con el fin de reducir el volumen de desperdicios que llegan a los vertederos y la contaminación ambiental, mañana cobra vigencia la segunda fase del Reglamento para la Gestión Integral de los Residuos y Desechos Sólidos Comunes.
A partir de ahora los desechos se deben organizar, desde los hogares guatemaltecos, en orgánicos, reciclables y no reciclables, informa el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
“La separación que vamos hacer en los hogares es el primer paso para ayudar a que se procesen bien los desechos, porque lo que está pasando es que mucho del material que estamos tirando tiene valor y puede ser reutilizable, como, por ejemplo, la materia orgánica que se puede transformar en abono”, dijo Edwin Castillo, viceministro de Recursos Naturales y Cambio Climático del MARN.

En voz de expertos
Teresa Calderón, oficial del Programa Agua Dulce del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), señala que además de reducir la contaminación de los ecosistemas y resguardar la salud de la población, dicha medida también facilitará el trabajo de los recolectores en la gestión de desperdicios.
“Todos somos responsables de los residuos que generamos y al no hacerlo, aumenta la contaminación que tenemos”, refire Calderón.
Francisco Senado, CEO de la empresa Biorem, indica que la población no puede darse el lujo de desperdiciar los sobrantes con valor, en alusión a los productos que se pueden reutilizar.
“Es urgente que entre en vigencia la normativa, si no damos el primer paso, no vamos a lograr lo que realmente nos urge, que es el rescate del medio ambiente”, remarca Senado.











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