Los frutos de los estrictos controles implementados en el Centro de Detención de Máxima Seguridad Renovación I fueron detallados por el director del Sistema Penitenciario, Ludin Godínez, durante una citación en el Congreso de la República.
En el referido lugar de privación de libertad están recluidos, sin ningún privilegio, los principales cabecillas de las pandillas.
“Todos los reos se tratan por igual”, destacó Godínez, quien luego contó que en esa cárcel no existen encomiendas y las únicas que se pueden considerar así son racionadas, y que los pandilleros tienen derecho a dos visitas por mes.
30 de julio fueron trasladados los pandilleros a Renovación I.
“Si les llevan encargos, debe ser comida y esta se debe ingerir en el momento. Tienen que pasar por rayos X, para que no ingresen ilícitos y, además, las personas que los visitan pasan por un escáner QR de seguridad”, detalló el funcionario.
De esa cuenta, agregó, se han podido detectar drogas y chips en el interior de encomiendas, lo que “nos da la lectura de que los sistemas de seguridad de ingresos a Renovación I funcionan”.
Precisó que existe un monitoreo de 24 horas y que la señal en vivo llega hasta los vicedespachos de la cartera del Interior. De igual forma explicó que se realiza vigilancia externa con cámaras espejos colocadas fuera de la prisión.












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