Marielos Carranza mejía
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El 8 de marzo se conmemorará el Día Internacional de la Mujer, bajo el lema: Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas, que constituye una invitación urgente a la reflexión y a la acción respecto de la realidad de las mujeres, entre ellas las jóvenes.
Las jóvenes enfrentan desafíos que están profundamente arraigados y que requieren atención colectiva. A menudo se sienten atrapadas en un sistema que limita sus oportunidades y perpetúa la desigualdad. Las cifras de las Naciones Unidas revelan que las mujeres solo disfrutan del 64 % de los derechos legales en comparación con los hombres, lo que se traduce en barreras que las alejan de acceder a las oportunidades de educación, empleo y justicia.
Es fundamental reconocer que muchos de estos desafíos provienen de normas culturales y sociales que han sido naturalizadas, desde el acoso en las calles hasta la violencia de género en el hogar, las jóvenes enfrentan un entorno que no siempre respeta su dignidad. Eso hace indispensable empoderarlas y dotarlas de herramientas y recursos que les permitan reconocer sus derechos y ejercerlos plenamente.
La justicia es un tema crucial que debe ser abordado, ya que cuando ellas buscan ayuda o intentan denunciar abusos, se encuentran con un sistema legal que no está diseñado para protegerlas; y a un sistema de justicia que las revictimiza; cuando este debería ser accesible y centrado en la persona, en donde se castigue a los agresores, pero también se restablezca la confianza y brinde un entorno seguro para las agredidas.
”Cada 8 de marzo debe ser un recordatorio de que la igualdad de derechos no es solo un objetivo a largo plazo, sino una responsabilidad que nos incumbe a todas y todos“.
Según la ONU, si el progreso continúa al ritmo actual, se necesitarán 286 años para cerrar las brechas de protección jurídica. Por lo tanto, la acción es el camino hacia la transformación.En consecuencia, Conjuve hace un llamado para que las voces de las jóvenes sean escuchadas y formen parte de las decisiones que moldean su futuro.
Como sociedad, tenemos el deber de derribar las barreras que limitan su potencial. Necesitamos crear un espacio donde las jóvenes, sin excepción, se sientan valoradas y respetadas. Cada 8 de marzo debe ser un recordatorio de que la igualdad de derechos no es solo un objetivo a largo plazo, sino una responsabilidad que nos incumbe a todas y todos, hoy y siempre.
Al conmemorar el Día Internacional de la Mujer se hace una invitación a unirse a este esfuerzo colectivo. La lucha por la justicia, la igualdad y el empoderamiento de las mujeres debe ser nuestra causa común.











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