Juan González Tizón,
Nuria Martínez y Hombeline PonsignonRevista Nuestro Tiempo
Puede la inteligencia artificial ser creativa? ¿O es la creatividad una característica exclusivamente humana? En los últimos años se han desarrollado herramientas digitales como DALLE-E 2, Stable Diffusion y Midjourney, que desafían de manera radical la índole de los procesos creativos.
Seleccionado por la renombrada casa Christie’s, el colectivo de artistas Obvious, formado por Pierre Fautrel, Gauthier Vernier y Hugo Caselles-Dupré, protagonizó la primera gran subasta de una obra generada mediante algoritmos.
Corre octubre de 2018 y en Nueva York los termómetros caen por sorpresa hasta los cinco grados. Entre la Quinta y Sexta Avenida, perpendicular al edificio Rockefeller, se alza la casa de subastas Christie’s.
Se fundó en Londres en 1766 y hoy día cuenta con apéndices en más de treinta países. Sus salas han acogido pujas de récord. Como la de Les Femmes d’Alger, de Pablo Picasso, que se vendió en 2015 por 179 millones de dólares. O Salvator Mundi, atribuida a Leonardo da Vinci, que dos años después se convirtió en el cuadro más caro de la historia al rebasar los 450 millones de dólares.
Están nerviosos porque su lienzo, Retrato de Edmond de Belamy no lo han pintado con pinceles: ha sido generado mediante una inteligencia artificial.
El 25 de octubre, los jóvenes franceses Pierre Fautrel y Gauthier Vernier se encuentran entre sus pasillos. Esta subasta será la vara que mida el valor de su trabajo. Están nerviosos porque su lienzo, Retrato de Edmond de Belamy no lo han pintado con pinceles: ha sido generado mediante una inteligencia artificial.
Los responsables de la obra, en realidad, son tres. Al otro lado del teléfono está Hugo Caselles-Dupré, el último integrante del colectivo de artistas Obvious. Se ha fracturado una rodilla y, resignado, sigue el evento desde París. No es el único en remoto.
El lugar donde tantas veces han resonado las voces de los cazadores de arte con el brazo levantado ahora está lleno de sillas vacías y pantallas encendidas. Las indicaciones de los coleccionistas llegan, sobre todo, por teléfono y a través de internet. Solo las cámaras y micrófonos de los periodistas son testigos del momento.
Están en juego obras de Banksy, Jeff Koons e incluso unas serigrafías de Andy Warhol. Un cuadro elaborado con inteligencia artificial no es lo que el público suele encontrar. “Christie’s nos eligió porque buscaban artistas que crearan con algoritmos pero que también hicieran algo tangible, según los códigos del arte contemporáneo”, explica Fautrel. Con este envite la marca se pronunció en sintonía con los cambios en el mercado.
Continuará...










