Este Viernes Santo, miles de devotos acompañarán al Cristo Yacente de San Felipe en su tradicional procesión del Santo Entierro, una de las más largas y solemnes de la Semana Santa antigüeña, que se extiende por más de 12 horas.
La imagen saldrá a las 15:00 horas desde su templo en la Calle Real de San Felipe de Jesús, aldea San Felipe de Jesús, para recorrer las calles de San Felipe, San Sebastián y El Pimental, ingresar al centro histórico por la Calzada Santa Lucía y diversas calles y avenidas oriente, y transitar frente al Arco de Santa Catalina, el Parque Central y la Catedral antes de retornar.
La veneración al Cristo Yacente de San Felipe alcanza su punto culminante y más solemne cada Viernes Santo, durante su procesión del Santo Entierro, que se extiende por más de 12 horas.
Fue consagrado en 1986.Según antiguas historias no comprobadas, en 1670 el poblado de San Juan Perdido, en Santa Lucía Cotzumalguapa, fue afectado por enfermedades y una plaga de murciélagos.
Algunos sobrevivientes trasladaron la imagen hacia la aldea de San Felipe, donde comenzó a fortalecerse su culto.Para el siglo XVIII se menciona a un Cristo Crucificado como parte del inventario del templo. Sin embargo, no es sino hasta 1804 que se habla de un sepultado como tal, así como para 1869 se tiene registro de su aparición en el altar mayor. S
e cree que, efectivamente, antes pudo tratarse de un crucificado. La veneración como Cristo Yacente se consolidó en el siglo XIX.
La fama de milagroso se atribuye a un favor concedido a Justa Noriega, una mujer devota que difundió su testimonio, extendiendo así la reputación de la imagen.
En sus inicios, la procesión se realizaba el Viernes Santo dentro de la aldea. En 1942 el cortejo ingresó por primera vez en La Antigua Guatemala y amplió así el alcance del fervor local.











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