El despliegue de una flota militar por parte del gobierno del presidente Donald Trump ha ocasionado una partición de Latinoamérica en bloques integrados por los países a favor y los que están en contra.
Adversan la presencia extranjera Cuba, Venezuela, Panamá y México. En cambio, a pesar de los términos del Tratado de Tlatelolco, que declara Latinoamérica área libre de armas nucleares, apoyan la presencia estadounidense El Salvador, Argentina, Paraguay, Ecuador, Guyana, así como Trinidad y Tobago.
Con base en el convenio, firmado en 1967 en México, Venezuela exigió “el cese inmediato del despliegue militar estadounidense en el Caribe, incluyendo el submarino nuclear USS Newport News”, y reclamó “garantías claras y verificables” de EE. UU. “de que no desplegará ni amenazará con usar armas nucleares” en América Latina y el Caribe.
El despliegue naval
El Ejército de Estados Unidos hizo públicas este miércoles fotografías de infantes de marina realizando ejercicios con fusiles en uno de los buques que han sido enviados al océano Atlántico cerca de Venezuela.
En una de las imágenes publicadas por el servicio audiovisual de la Defensa, se observa a dos integrantes de los marines apuntando con dos rifles durante una simulación en la cubierta del navío de ataque anfibio USS Iwo Jima, diseñado para transportar helicópteros, aviones de vigilancia costera, lanchas y vehículos de asalto.
En el paquete de fotografías se aprecia a militares operando aeronaves, revisando la maquinaria de los buques y ejecución de otras maniobras.
Más de 4 mil militares, entre ellos unos 2 mil marines, además de aviones, barcos y lanzamisiles, han sido movilizados por la Administración de Donald Trump para patrullar en las aguas cercanas a Venezuela y el Caribe con el objetivo de combatir a los carteles del narcotráfico, aunque la Casa Blanca aún no confirma los motivos de la movilización.
Los buques de transporte anfibio USS San Antonio y USS Fort Lauderdale, así como los destructores USS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson son parte de las maniobras frente a las costas venezolanas, según la publicación especializada Military.com.
Justificación: el tráfico de drogas
La Casa Blanca subrayó ayer que varios países en la región apoyan la iniciativa militar de EE. UU. “La administración del presidente Donald Trump está dispuesta a utilizar todos los recursos del poder estadounidense para detener la entrada de drogas a nuestro país y llevar a los responsables ante la justicia”, dijo ayer en rueda de prensa la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.











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