Saulo De León Durán
Superintendente de Bancos
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El lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo (LD/FT), representan un reto importante a nivel global, ya que son fenómenos criminales operados por redes de delincuencia organizada transnacional cuyo propósito es dar apariencia legítima a los fondos obtenidos ilícitamente.
Tomando en cuenta que, el objetivo principal de los delincuentes es obtener de manera inmediata dinero o activos, una de las formas para combatir estos delitos es encaminar los esfuerzos para limitar, dificultar o impedir que estos criminales tengan acceso a los fondos, para desincentivar esta mala práctica. Asimismo, debemos agregar el impacto que el LD/FT causan a la sociedad en general, tanto a nivel nacional como internacional. La prevención y represión del lavado de dinero es un mecanismo por medio del cual los países coadyuvan a debilitar estas estructuras económicas de organizaciones criminales.
Estas actividades delictivas tienen un impacto considerable en la estabilidad de las economías y la confianza en los sistemas financieros de los países. Se estima que el lavado de dinero representa, aproximadamente, entre el 2 y el 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) mundial, lo que obliga a enfocar los esfuerzos en la cooperación y coordinación de diversos actores nacionales e internacionales para contrarrestar estos flagelos.
Prevenir y combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo es un esfuerzo de país.
En el ámbito internacional, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), establecido en 1989, desempeña un papel fundamental al ser el organismo responsable de fijar los estándares y promover la implementación efectiva de medidas legales, regulatorias y operativas para el combate del LD/FT, permitiendo su aplicación, según las características particularidades de cada jurisdicción, en función de su riesgo y contexto.
Además, como parte de la evolución de los estándares internacionales, en la actualidad se ha promovido la aplicación de un enfoque basado en riesgos, permitiendo que cada país identifique sus principales amenazas y vulnerabilidades con el fin de mitigarlas acorde al nivel de riesgo que representan. Asimismo, se han establecido medidas preventivas que se adapten a la evolución de las nuevas tecnologías, productos y servicios digitales, así como a los delitos emergentes vinculados a la ciberdelincuencia y a los activos virtuales.
En este esfuerzo internacional, la contribución de Guatemala se refleja en la adopción de un marco normativo alineado con las mejores prácticas internacionales en la materia, encaminado a la construcción de un sistema de prevención y represión del LD/FT robusto y eficiente. Este marco busca fortalecer la lucha contra estos delitos de manera integral, mediante una cooperación y coordinación eficaces con las autoridades competentes a nivel nacional e internacional, así como la implementación de medidas por parte de las Personas Obligadas (PO) que participan en el esquema de prevención de estos delitos financieros.
El objetivo de la lucha contra el LD/FT es proteger la integridad del sistema financiero y de las actividades económicas de un país, evitando que sean utilizadas por organizaciones criminales para la comisión de estos ilícitos. Por ello, es importante detectarlos oportunamente para su debida represión.
Continuaremos en la próxima edición con este interesante tema.











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