Karin Larissa
Herrera Aguilar Vicepresidenta de la República de Guatemala
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Los Clubes de Ciencia reúnen a estudiantes, maestros, madrinas y padrinos que, de forma voluntaria, exploran, experimentan y descubren la ciencia a través de la práctica y la creatividad. Con materiales sencillos, preguntas curiosas y mucha imaginación, estos espacios se transforman en laboratorios vivos donde la ciencia se aprende haciendo. Los clubes permiten desarrollar actividades complementarias a la educación formal y enriquecer la experiencia educativa. Su objetivo es fomentar vocaciones científicas, fortalecer el pensamiento crítico y el trabajo en equipo, además de brindar herramientas para la innovación. A través de desafíos y proyectos, los participantes aprenden a observar, analizar, formular hipótesis y compartir hallazgos, fortaleciendo su capacidad de preguntar, resolver y comunicar, pilares de una ciudadanía científica. Cada club se organiza en torno a distintas ramas del conocimiento —biología, agronomía, robótica o escritura científica, por ejemplo— y desarrolla encuentros guiados por madrinas y padrinos con diferentes especialidades. Las actividades combinan experimentación práctica, reflexión y comunicación de resultados.
"Esperamos que en Guatemala esta experiencia sea tan exitosa como en México y Chile, donde han conectado a miles de jóvenes con investigadores, despertando vocaciones científicas y generando redes de talento."
Este proyecto cuenta con aliados estatales, cooperación internacional e instituciones académicas privadas que han acogido los clubes en sus instalaciones: Universidad Galileo, Universidad Mariano Gálvez, Universidad del Valle de Guatemala, Universidad Panamericana, Universidad Da Vinci y Universidad Rafael Landívar. En ellos se promueve la participación equitativa de niñas y niños de centros educativos públicos y privados, de educación primaria, secundaria y diversificado, reconociendo el potencial científico presente en todos los rincones del país. Esperamos que en Guatemala esta experiencia sea tan exitosa como en México y Chile, donde los clubes han conectado a miles de jóvenes con investigadores nacionales e internacionales, despertando vocaciones científicas y generando redes de talento.
Desde la Vicepresidencia de la República, junto a la Secretaría de Ciencia y Tecnología y otros actores del Gobierno central y local, impulsamos la expansión de los Clubes de Ciencia como parte de una visión a largo plazo. Buscamos que cada niño y niña y adolescente, sin importar su lugar de origen, tenga acceso a experiencias científicas que despierten su curiosidad y abran nuevas oportunidades de aprendizaje. Celebrar la llegada al Club número 100 es un hito que refleja esfuerzo, compromiso y esperanza. Porque en cada niño, niña o adolescente que pregunta “¿por qué?” comienza la historia de un futuro diferente.











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