Cenidh rechaza informe del gobierno de Daniel Ortega

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) rechazó ayer lo que consideró “afirmaciones inexactas y descalificaciones calumniosas” del Gobierno de Nicaragua en contra de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por sus reportes sobre la crisis sociopolítica que vive el país.

El Cenidh condenó y rechazó “enérgicamente” el Informe Evaluativo del Gobierno, “en el cual emite una serie de insultos, afirmaciones inexactas y descalificaciones calumniosas en contra de la labor que viene realizando la CIDH en nuestro país”, resaltó la organización humanitaria en un comunicado.

El pasado sábado, el Gobierno nicaragüense, en un informe emitido a través de la Cancillería, calificó de “parcializada y politizada”  a la CIDH por sus informes sobre la crisis del país, desde el 21 de mayo pasado, los que calificó de “manipulados”.

La CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua de “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones  arbitrarias”, lo que el presidente Daniel Ortega ha negado.

De acuerdo con el más reciente informe de la CIDH, al menos 317 personas han muerto en Nicaragua como producto de la crisis, pero el Gobierno reconoce 198, mientras que otros organismos humanitarios cuentan hasta 448.

Por su parte, pobladores de las ciudades de Masaya (Pacífico), Condega, Nueva Segovia y Somoto realizaron ayer una manifestación para rechazar las medidas represoras de Ortega.

Cada una de esas ciudades, a excepción de Somoto, eran considerados bastiones sandinistas, hasta el estallido social del pasado  18 de abril.

Las protestas de ayer se suman a múltiples manifestaciones contra Ortega en los últimos cuatro meses en toda Nicaragua, que según organismos nacionales e internacionales han resultado en la muerte de entre 317 y 448 personas, de las que el Gobierno reconoce 198.

Nicaragua vive la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega como presidente del país.

Redacción DCA