Adolfo Ottoniel Monterroso Rivas
Subsecretario Nacional de Ciencia y Tecnología
Se ha estimado que Guatemala debería contar con un aproximado de 1,000 a 1,200 investigadores/as de dedicación completa por millón de habitantes, para acercarse a los más de 5,000 investigadores por millón de habitantes con los que cuentan los países desarrollados o los 1,200 en los países latinoamericanos de alto ingreso (Banco Mundial, 2026). Sin embargo, estimaciones recientes indican que en Guatemala hay 26 investigadores/as por millón de habitantes, lo que limita nuestras condiciones para el desarrollo nacional (Unesco 2017).
El programa de becas nacional, llamado FormaCTi y cuya convocatoria está abierta hasta el 15 de abril, impulsa la formación de maestrías y doctorados para estudios en universidades nacionales o en el extranjero. Desde el 2015, se han financiado 47 becas, de las cuales el 49 % ha sido para estudios de maestría, 19 % para doctorado y 32 % para apoyar estudios de licenciatura.
Es evidente que se debe dedicar un mayor esfuerzo a la formación de científicos y científicas en el país, dando un mayor énfasis a los programas de doctorado, pues son donde primordialmente se forma a los investigadores. Para ello se debe apoyar un estimado de entre 50 a 100 becas de maestría por año y alcanzar por lo menos unos 50 doctorandos por año durante los próximos diez años.
En los programas de becas son importantes las consideraciones de género y de la diversidad cultural del país.
En los programas de becas son importantes las consideraciones de género y de la diversidad cultural del país, fomentando la equidad y creando políticas positivas. En los apoyos financieros otorgados por el Concyt de 2015 a la fecha en maestría y doctorado, el 56 % ha sido para hombres y el 44 % para mujeres, pero el número de mujeres apoyadas para programas de doctorado es únicamente del 6 %.
Al mismo tiempo que se trabaja en la meta de formación de capacidades de investigación, la política de ciencia y tecnología debe trabajar con los oferentes de programas de doctorado y maestrías en ciencias e ingeniería en el país, así como los centros y organizaciones donde los profesionales podrán hacer investigación. La estructura del Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología (Senacyt), con sus comisiones y estructura institucional, ofrece una plataforma para crear sinergias sobre la oferta de programas de posgrado así como de la oferta de puestos de trabajo, pero se deben identificar mejores mecanismos de financiamiento y coordinación.
La oferta de posgrados de maestrías y doctorados sobre investigación e ingeniería es baja en el país, aunque existen iniciativas puntuales e importantes en algunas universidades. Sin embargo, la actual crisis por la que atraviesa la universidad nacional pone retos adicionales, por lo que es importante que se reencaucen las funciones principales de docencia e investigación de la universidad pública y así contribuir con la formación de capacidades y la generación de ciencia que se requieren en el país.











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