Unidad de Comunicación y Relaciones Públicas
CONADI, Guatemala.
En una época marcada por innovaciones vertiginosas y pantallas táctiles que dominan nuestra vida diaria, el braille permanece como un pilar indispensable para garantizar el derecho a la información de las personas con discapacidad visual. Lejos de ser un vestigio del pasado, este sistema de lectoescritura táctil sigue tan vigente como necesario: no solo por su valor práctico, sino porque representa autonomía, dignidad y participación plena en la sociedad. En Guatemala, el acceso al braille aún enfrenta obstáculos importantes. No basta con que el sistema exista; es fundamental que sea accesible, visible y reconocido en todos los espacios públicos y privados. La señalización en edificios, los menús de restaurantes, la información en el transporte público, los empaques de medicamentos, entre otros. El braille no es un privilegio: es un derecho. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad lo define como un medio esencial para garantizar la libertad de expresión y el acceso a la información. Porque el braille no son únicamente puntos en relieve. Es acceso, es libertad, es igualdad; es la posibilidad de que miles de personas lean y comprendan el mundo con sus propias manos.
La ONU desde el 2019 ha reconocido el 4 de enero como el Día Mundial del Braille.
También es necesario desmontar la idea de que la tecnología no ha sustituido al braille. Los lectores de pantalla, aplicaciones móviles y dispositivos de asistencia son herramientas valiosas, no reemplazan el poder de la lectoescritura táctil. Como sociedad, tenemos la responsabilidad de promover el uso del braille, exigir su presencia e identificar su ausencia como una forma silenciosa de exclusión. Las instituciones públicas deben encabezar este esfuerzo, garantizando que sus servicios y comunicaciones lo integren de manera sistemática, y el sector privado también tiene un papel crucial: incorporar braille en productos y espacios no es un gasto, sino una inversión en inclusión y respeto. En el marco del Día Internacional del Braille, el Conadi hace un llamado a las instituciones públicas, al sector privado y a la sociedad en general a reconocer este sistema de lectoescritura como un derecho fundamental para las personas con discapacidad visual. Su implementación no puede ser opcional: es un compromiso ineludible con la inclusión y con el cumplimiento de los marcos internacionales en derechos. Promover el braille es avanzar hacia una Guatemala verdaderamente inclusiva, donde nadie quede atrás por falta de información accesible.











Deja un comentario