Los aguacateros, que comenzaron mejor el duelo, encontraron la fórmula para superar en apenas 8 minutos a José Calderón, el menos vencido del certamen.
Robinson Flores robó una pelota por el sector derecho y luego de acompañarse en pared, recibió dentro del área para sacar su remate raso y potente y con un puente trágico, bajo la humanidad de Calderón, se inauguró el marcador.
Los chivos se vieron obligados a remar contra la corriente, pero sus esfuerzos no fueron en vano.
Un inspirado Claudio de Oliveira se sacó una acción de la chistera, dejó rivales en el camino y sirvió para la llegada de Pedro Báez, quien con la cabeza desvió y superó a Luis Morán para decretar el 1-1 al minuto 33.
En la segunda parte, los visitantes entendieron que llevarse un punto era buen negocio y Amarini Villatoro replegó sus filas para evitarse otra sorpresa.
Los locales, alentados por su público, se llenaron de valor y crearon oportunidades y todavía en la última acción, Calderón quitó el tanto del triunfo.
“Este fue un partido digno de una semifinal. Nos faltó un poco de fortuna, pero la serie sigue abierta y vamos a buscar dar una sorpresa en Quetzaltenango”, reaccionó Óscar Castellanos,
jugador de los panzaverdes.
“Siempre hay cosas que se hablan en el camerino y no se cumplen en la cancha. Después lo logramos controlar, aunque insisto, nos faltó decisión en defensa al inicio”, explicó Villatoro, técnico del club altense.













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