Juan Everardo Chuc Xum
Experto titular Grupo de Trabajo (Dadin) OEA
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El 27 de febrero del año en curso se publicó en el diarioLa Jornada, de México: “La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) abrió ayer la puerta para que, a nivel nacional, se reconozcan los autogobiernos indígenas”. Este hecho histórico se fundamenta en la reforma constitucional de 2024 en su artículo 2 y también sobre la sentencia del amparo presentado por la comunidad La Candelaria, en Tenejapa, Chiapas, México, por la falta de reconocimiento de gobiernos comunitarios y la omisión del Congreso estatal de legislar sobre autogobierno indígena.
La SCJN en su primera reunión pública desde la plaza central de Tsotsil, en Tenejapa, Chiapas, contó con la participación de unos 2 mil wachalales para atestiguar dicha reunión, en donde se aprobó instruir al Congreso de Chiapas legislar al respecto en un tiempo de 180 días, posteriores a la entrada en vigor de la ley general en materia de pueblos indígenas y afromexicanos.
Asimismo, ordenó a las autoridades estales y municipales garantizar a La Candelaria el ejercicio de autogobierno y entregar recursos correspondientes.
No hay razón de que Guatemala se estanque en el folclor, el racismo y la discriminación. Es hora de cumplir con los derechos.
El acto inédito, sin duda, busca hacer efectivos o reales los derechos específicos de los pueblos originarios para hacer la diferencia entre el sistema legal único e impuesto a un sistema legal que reconoce y promueve el derecho a la libre determinación.
En el 2008 la población indígena del departamento de Santa Cruz, en Bolivia, en un referéndum aprobó su autonomía con un 86 % de votos para no seguir viviendo de migajas que el sistema colonial y democrático les da.
Si en Bolivia y México, entre otros, se están abordando de manera sustantiva los derechos indígenas, no hay razón de que Guatemala se estanque en el folclor, el racismo y la discriminación. Es hora de cumplir con los derechos establecidos en el artículo 66 de la Constitución Política, el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas y otros instrumentos internacionales ratificados por nuestro país o mejor retomar la revolución que encabezó el tata Atanasio Tzul.











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