Arrestos de ciudadanos estadounidenses de origen latino durante redadas migratorias en Los Ángeles provocan preocupación y denuncias por uso de perfil racial. Activistas acusan al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) de detener a personas por su apariencia física, sin verificar su estatus legal, como sucedió con Cary López, una joven embarazada.
La mujer, de 23 años, se encontraba en Hawthorne cuando agentes federales enmascarados la arrestaron junto con su pareja y un primo, este último también ciudadano estadounidense. A pesar de insistir en su nacionalidad, la trasladaron a un centro de procesamiento, donde asumieron que era indocumentada.
Según relató a la cadena KTLA, la encadenaron de manos y pies, generando presión en su abdomen. Luego de ser liberada por fuertes dolores, acudió a un hospital, donde inició trabajo de parto y dio a luz a una niña.
3.61 millones de guatemaltecos residen en Estados Unidos.
Su pareja, Brayan Nájera, migrante guatemalteco, permanece detenido en Texas, alejado de su hija recién nacida. “Este uso de fuerza fue innecesario y pudo provocar un aborto por el estrés causado”, afirma el abogado Luis Carrillo, quien representa a López.
Los arrestos de latinos continúan. Adrián Andrew Martínez, de 20 años, trabajador de Walmart, fue inmovilizado por seis agentes tras intervenir en defensa de un compañero. Testigos grabaron cómo uno lo sujeta por el cuello y lo lanza al suelo. Vecinos de Pico Rivera protestaron indignados.
En Montebello, Javier Ramírez también fue arrestado frente a su negocio, a pesar de mostrar su pasaporte y gritar que es ciudadano estadounidense. El video del hecho se ha vuelto viral. Ramírez fue detenido junto con uno de sus empleados.
“Los ciudadanos estadounidenses están siendo detenidos y desaparecidos por su color de piel”. Angélica Salas Directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes
Las autoridades federales justifican los arrestos por presunta obstrucción a los operativos. No obstante, organizaciones de derechos humanos consideran que se vulneran las garantías constitucionales y se criminaliza a la comunidad latina. “Esto es un caos. Ciudadanos están siendo desaparecidos por su color de piel”, advierte Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes.
Los operativos de ICE en Los Ángeles podrían extenderse hasta 60 días, según Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional. Mientras tanto, se acumulan los testimonios de abusos, malos tratos y discriminación en las detenciones.











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