En las instalaciones de la Comisaría 34 de la Policía Nacional Civil (PNC) en Retalhuleu, el presidente Bernardo Arévalo inauguró una clínica médica y una farmacia destinada a fortalecer la atención de salud del personal policial de la región, la cual lleva el nombre de Fernando Alejandro Batres Ordóñez, uno de los 11 agentes caídos en cumplimiento del deber el pasado 18 de enero.
El jefe de Estado recordó que Batres es uno de los efectivos que fueron cobardemente asesinados en ataques realizados en esa fecha por grupos de maras y pandillas.
Fue condecorado de manera póstuma con la Orden de Mérito Cruz de Oro, la máxima distinción otorgada por la institución policial, conforme al Acuerdo 37-2026 emitido por el Ministerio de Gobernación.
De esta manera, su esposa, hijos y madre recibieron el galardón en un momento emotivo e incluye que el Estado garantiza a su cónyuge una pensión equivalente al 60 % del salario devengado, como respaldo a su familia.
Solidaridad sancarlista
En conferencia de prensa, Arévalo hizo un llamado al sector justicia a que atiendan y resuelvan la larga serie de denuncias que han sido interpuestas alrededor de irregularidades o vicios que pudieran haberse cometido durante el proceso de elección del rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Envió un mensaje de solidaridad a la comunidad sancarlista y de preocupación por lo que sucede en torno a la reelección de Walter Mazariegos como rector de la casa de estudios.
El mandatario agregó que mantiene “la determinación para tomar las acciones que legalmente nos corresponden como Organismo Ejecutivo”.











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