74 años del Monumento Histórico y Artístico

El Palacio Nacional de la Cultura es un coloso que hoy, 10 de noviembre, llega a su 74 aniversario. Esta monumental construcción, ubicada en el corazón de la ciudad de Guatemala, inició su historia en 1939, cuando se comenzó su construcción, la cual finalizó el 10 de noviembre de 1943, en la gestión del presidente Jorge Ubico Castañeda.

Durante algunos años, cuando era nombrado Palacio Nacional de Guatemala, fue sede del Gobierno, pero seguidamente pasó a ser un museo cargado de historia y riqueza cultural.

Sin lugar a dudas, una de sus fechas paradigmáticas fue el 7 de noviembre de 1980, cuando fue declarado Monumento Histórico y Artístico.

Testigo de hechos históricos, como cambios de gobierno, golpes de Estado, levantamientos, manifestaciones, huelgas, festejos, ferias, desfiles, además de celebraciones cívicas, galardones literarios, conmemoración de la Independencia, congregaciones, y hasta terremotos, huracanes, entre otros fenómenos naturales.

Su color le ha creado más de algún sobrenombre, pero lo cierto es que es poseedor de importantes tesoros culturales y elementos artísticos, como sus murales y vitrales, además de decorativos, como lámparas, espejos y mobiliario, de maestros como Alfredo Gálvez Suárez, Julio Urruela Vásquez, Carlos Rigalt, Guillermo Grajeda Mena, Roberto González Goyri, Rodolfo Galeotti Torres, Dagoberto Vásquez, entre otros.

En su interior está marcado el kilómetro 0, que es la referencia para cualquier carretera, avenida o calle de nuestro país. Tiene una altura de unos 30 metros y mide 127 de ancho por 70 de largo. Además, son 8 mil 890 metros cuadrados de construcción, con concreto armado con ladrillo revestido de piedra. Son 350 salones ubicados en su interior. Algunos críticos consideran que su estilo arquitectónico representa el renacimiento y el barroco españoles.

En esta ocasión celebramos sus primeros 74 años de existencia, con la esperanza de que continúe presenciando importantes avances de la sociedad guatemalteca. Le auguramos muchos años más, como un tesoro para la historia de la política, la cultura y el arte nacional.

Redacción DCA