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El Gobierno de Honduras anunció un conjunto de medidas para poner orden en las cárceles, que implican el bloqueo de llamadas de teléfonos móviles, un desarme real de los presos y la clasificación de los reclusos por peligrosidad.
Las acciones fueron anunciadas por la viceministra de Seguridad, Julissa Villanueva, una semana después de que la presidenta de esa nación, Xiomara Castro, la designó para liderar el plan de intervención de los centros penales tras los últimos tiroteos registrados de manera simultánea en cuatro presidios de dicha nación.
Entre las iniciativas anunciadas figura un bloqueo total de la señal telefónica para que los internos no puedan hacer o recibir llamadas desde el interior de los centros carcelarios y un desarme real a través de registros manuales y electrónicos permanentes en el sistema penitenciario.
“La recuperación de la gobernanza y la gestión por parte de grupos criminales es lo primero que tenemos que hacer.” Julissa Villanueva Viceministra de Seguridad
Villanueva indicó que el objetivo de las medidas es poner fin al crimen organizado que impera en esos lugares y no descartó que se repliquen modelos de otras naciones, que no identificó, pero con “el cuidado de respetar los derechos humanos”.
El Gobierno también anunció “la remoción y depuración” del personal y de los policías en todas las prisiones, así como una evaluación profesional y exhaustiva inmediata de los directores.
Además, se instalarán sistemas de monitoreo y vigilancia electrónica con control las 24 horas, así como el traslado y reubicación de los detenidos de cuatro penales con mayor concentración, considerando la gravedad de sus crímenes y el estado de su proceso legal.