Más de 2 millones de personas perdieron sus cosechas.
Un total de US $72 millones se están solicitando para dar asistencia alimentaria a más de 700 mil personas en el Corredor seco centroamericano. Los fondos también se utilizarán para crear y rehabilitar activos productivos, diversificar las fuentes de ingreso de los agricultores, establecer sistemas de protección social y fortalecer su resiliencia ante los efectos del clima.
Así lo informó la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA), que advirtieron que las sequías prolongadas e intensas lluvias destruyeron más de la mitad de las cosechas de maíz y frijol de los agricultores de subsistencia en dicha región, dejándolos sin reservas de alimentos y afectando su seguridad alimentaria.
Diagnósticos de los Gobiernos centroamericanos concluyeron en que 2.2 millones de personas habían sufrido pérdidas de cosecha, sobre todo a causa de la sequía, y análisis y evaluaciones realizados por la FAO, PMA y los Gobiernos en el último trimestre de 2018 validaron estos resultados y confirmaron que 1.4 millones del total referido necesitan asistencia alimentaria con urgencia.
“Los agricultores de subsistencia están comenzando a sembrar este mes, pero muchos no tienen reservas de alimentos y están en riesgo de perder sus cosechas nuevamente”, advirtió Miguel Barreto, director regional del Programa Mundial de Alimentos para América Latina y el Caribe.
“Si no los apoyamos ya, el período de escasez de alimentos de los próximos meses podría ser particularmente duro para ellos, y especialmente para los más vulnerables, entre ellos niñas y niños, con el consecuente deterioro de su condición nutricional”, agregó.
Gobiernos centroamericanos informaron que en 2018 un retraso en las lluvias en el Corredor seco arruinó hasta un 70 % de la cosecha de primera de los agricultores de subsistencia, mientras que el exceso de lluvias dañó el 50 % de la cosecha postrera.
“Hay que mejorar la resiliencia de los habitantes del área. Para ello se deben reforzar los sistemas de vigilancia y alerta temprana, y mitigar los efectos de eventos como sequías y lluvias a través de buenas prácticas agrícolas”, dijo Adoniram Sanches, coordinador subregional de la FAO para Mesoamérica y representante en Panamá.