Frank Gálvez
Locutor y Escritor
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A menudo se habla de subsistencia, persistencia y existencia en términos abstractos: conceptos utilizados en estudios académicos, antropológicos o sociológicos. Pero para muchos no son ideas distantes pues forman parte del día a día. La subsistencia trata de cómo nos las arreglamos, cómo llegamos a fin de mes, ya sea con comida, descanso, apoyo emocional o prácticas que nos ayudan a sentir seguridad. La persistencia es lo que sucede cuando conducimos esos pequeños actos de supervivencia consistentemente. Juntos, forman el ritmo de la existencia.
Al crecer, vi lo estrechamente vinculados que estaban estos elementos. Mi familia no tenía mucho, pero teníamos métodos. Mi madre trabajaba duro y ahorraba muchísimo. Nuestras comidas, aunque sencillas, eran nutritivas. Madrugábamos. No eran solo hábitos frugales, eran estrategias. Subsistencia pura en acción. Y gracias a ellas, resistimos despidos, enfermedades e incertidumbres. Persistimos porque subsistíamos, no solo de comida, sino también de unión, rutina y el discreto orgullo de la ingeniosidad.
”La mejor salida siempre es seguir adelante“. — Robert Frost
Esto resuena con lo que James Scott explora en Las armas de los débiles, donde muestra cómo los pequeños actos cotidianos como la improvisación, son una forma de flexibilidad. Desde esta perspectiva, la subsistencia no se trata puramente de mantenerse con vida, trata de mantenerse siendo uno mismo en un mundo que exige adaptación constante. La persistencia, entonces, se convierte en un largo arco hecho de esos pequeños actos repetidos e impalpables.
En un plano más personal, he llegado a comprender que esta no siempre se asemeja al progreso. A veces se asemeja más a la repetición: volver al mismo trabajo, la misma mesa, el mismo sueño pendiente. Pero esa repetición es una victoria. Como dijo la escritora Audre Lorde en Hermana Otra: “Cuidarme no es autocomplacencia, es autopreservación, y eso es un acto de guerra política”. Por eso, la subsistencia —el cuidado propio— es inseparable de la persistencia —el acto de perseverar—.











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