El incienso y corozo cubrieron, en el tercer Domingo de Cuaresma, las calles del Centro Histórico y áreas colindantes, mientras los feligreses, pequeños y adultos, participaron en los diferentes cortejos. Las andas, de 12, 40 o 92 hombros, mantienen su esencia propia, incluso en las citas bíblicas. “Y su nombre será la esperanza de todo el mundo” o “Ya es tiempo de buscar al Señor”, se leía en las alegorías de ayer.












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