Guatemala avanzó en el índice de libertad, y muestra un mejor estado en libertad y democracia, según el informe Freedom in the World 2025, elaborado por Freedom House, una organización con sede en Estados Unidos.
La institución evaluó lo ocurrido durante 2024, lo que refleja un alza de dos puntos, con lo que ubica a Guatemala como el país con mayor adelanto de la región, con 48 puntos.
Este punteo aún mantiene a la nación en la categoría intermedia, de parcialmente libre, pero rompe la tendencia negativa que mantenía desde 2018, cuando obtuvo su último ascenso y quedó con 56 puntos. En los años sucesivos la nota disminuyó, ya que obtuvo 53 en 2019; 54 en 2020 y 2021; 51 en 2022, 49 en 2023 y 46 en 2024.
“Esto refleja la lucha por un pueblo digno, que merece instituciones transparentes y libertades. Y aunque aún hay desafíos, seguimos avanzando en la dirección correcta”, expresó el secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Santiago Palomo, en su cuenta oficial de la red social X.
“El solo hecho de que el nuevo gobierno haya abandonado la agenda de autoritarismo y de corrupción que tenían los anteriores, crea un ambiente diferente”. Manfredo Marroquín Director de Acción Ciudadana
Anticorrupción
El documento resalta que el Gobierno ha presentado más de 169 denuncias de corrupción ante los fiscales, y trabaja para aumentar la transparencia gubernamental mediante la creación de la Comisión Nacional contra la Corrupción. Además, subraya que su administración ha logrado atraer nuevas inversiones.
“En Guatemala, el presidente Bernardo Arévalo, quien enfrentó una presión sostenida de las autoridades en ejercicio durante la campaña electoral, e incluso después de ganar las elecciones de 2023, ha intentado cumplir sus promesas de combatir la corrupción desde que asumió el cargo en enero de 2024”, se lee en el análisis.
Freedom House indica que el mayor desafío para las autoridades ha sido la Fiscalía, encabezada por María Consuelo Porras, que ha obstaculizado las pesquisas de hechos deshonestos en el pasado.
“Ha detenido a miembros de Semilla, ha abierto nuevas investigaciones penales contra el propio Arévalo y ha seguido procesando a jueces y defensores de derechos humanos que trabajaron en casos de corrupción”, agrega.
En relación con Guatemala, el informe destaca que los esfuerzos de esta administración muestran que “el hecho de reconstruir las instituciones dañadas por prácticas improbas es una tarea ardua, pero posible”.
“El solo hecho de que el nuevo gobierno haya abandonado la agenda de autoritarismo y de corrupción que tenían los anteriores, crea un ambiente diferente y una percepción distinta, y eso se debe a que, si hubiera habido más cambios, un poquito más agresivos, yo creo que hubiéramos tenido mejores resultados”, opinó Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudadana.











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