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Ante un recién ascendido a la Bundesliga como el Darmstadt, el Liverpool ganó ayer su último amistoso de la pretemporada (3-1) con un golazo del colombiano Luis Díaz, que puso la guinda a un buen partido de los hombres de Jürgen Klopp con un taconazo que cerró a lo grande el verano de los reds.
En apenas unos días, el Liverpool iniciará el curso oficial con su compromiso en la Premier League frente al Chelsea. Comienza una nueva etapa después de la salida de muchos jugadores claves en los
últimos tiempos.
Ya no están en la plantilla nombres como Fabinho, Jordan Herdenson, Roberto Firmino, Naby Keïta ni James Milner. Casi todos, menos Fabinho y Henderson se fueron libres. En caja, el club ingresó 60.70 millones de euros, una cifra estimable.
Con ella, alguno de sus sustitutos estuvo desde el inicio en el último ensayo del verano. Sobre todo, dos: Alexis Mac Allister y Dominik Szoboszlai, las dos grandes inversiones del Liverpool de cara al próximo ciclo. Entre ambos suman un gasto de 112 millones de euros, una cifra más que respetable.
Las ganas de agradar a sus aficionados ocasionaron un torbellino del Liverpool desde el inicio, que en tan solo dos minutos se adelantó en el marcador con los aciertos de Mohamed Salah y de Diogo Jota.
El Darmstadt respondió con su primer y único tanto muy pronto, a los diez minutos, con un mano a mano bien resuelto por Mathias Honsak.
Aún restaban 80 minutos por delante para finalizar el duelo y Luis Díaz tenía preparada la estocada final para cerrar la fiesta del Liverpool. A la salida de un córner lanzado por Szoboszlai, el delantero colombiano enganchó una volea de tacón y marcó el 3-1 definitivo.











