Milicias progubernamentales sirias entraron ayer en el enclave kurdo de Afrín, en el norte del país árabe, controlado por grupos armados kurdos y objetivo desde hace un mes de una ofensiva del Ejército de Turquía.
La televisión oficial siria informó de la llegada de “fuerzas populares”, como los medios de comunicación estatales denominan a las milicias leales al Gobierno de Damasco, en Afrín, situado en la provincia de Alepo.
El canal mostró imágenes de vehículos de “las fuerzas populares”, que en su mayoría eran furgonetas de tipo “pick up” con baterías antiaéreas en su parte trasera y banderas sirias.
La agencia de noticias siria SANA precisó que los milicianos se desplegaron de inmediato “en puntos determinados” de la región.
Esta fuente afirmó que la implicación de los efectivos progubernamentales se produce “en el marco del apoyo a las familias (de Afrín) y la defensa de la unidad del territorio sirio y su soberanía”.
Además, subrayó que el objetivo es “frustrar los planes del régimen de Erdogan (en referencia al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan) y de sus mercenarios de organizaciones terroristas”.
Desde el pasado 20 de enero, Turquía y facciones rebeldes sirias pro Ankara desarrollan una ofensiva en Afrín contra la milicia kurdosiria, Unidades de Protección del Pueblo (YPG), que está apoyada por EE. UU. El Gobierno turco considera a las YPG terroristas por sus vínculos con la guerrilla kurda presente en su territorio, Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).