Como consecuencia de la pandemia causada por el Covid-19, la economía mundial tuvo un giro inesperado en su crecimiento. El estancamiento afectó las finanzas de miles de millones de personas y, por ende, las de cada país.
En el caso de Guatemala, las autoridades se vieron en la necesidad de implementar medidas drásticas, pero necesarias, para contener la enfermedad, como la suspensión o disminución de actividades laborales en todos los sectores productivos del país.
Pero, paralelo a las disposiciones, el Gobierno de la República impulsó programas de apoyo que paliaron el momento crítico en el ámbito familiar y empresarial, especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas.
Toda crisis tiene repercusiones económicas, y una de ellas es que el Producto Interno Bruto (PIB) disminuye en todos los países. Sin embargo, a pesar del panorama desalentador, nuestra nación se ha mantenido firme o estable en su crecimiento, tal como lo afirman las entidades financieras multilaterales.
En ese sentido, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) actualizó sus proyecciones de crecimiento económico para la región y mejoró su perspectiva para Guatemala, al pasar de 3.5% a 4.6% para este año, y apuntó en 4% la expansión para 2022.
Las estimaciones de la Cepal, publicadas ayer, se asemejan a las del Fondo Monetario Internacional, que prevé en 4.5% y 4% el incremento del PIB guatemalteco para 2021 y 2022, respectivamente.
El rebrote económico, generalizado en Latinoamérica, es entre otros un reflejo de los efectos positivos de un mayor crecimiento mundial que se traduce en una mayor demanda externa y el aumento de los precios de las materias primas que han propiciado una reactivación, según la entidad.
Las mejoras en las previsiones del PIB nacional también se observan en el comportamiento alcista de los principales indicadores macroeconómicos, como el Índice Mensual de la Actividad Económica, que en mayo registró una tasa de variación de 15.7% y es influenciado por el crecimiento de actividades de comercio, industria manufacturera y otros sectores, refiere el Banco de Guatemala.