Usar las corrientes de viento a favor, para surcar lagos, mares o ríos, es el principal reto del deporte que no necesita de motores para alcanzar grandes velocidades: la vela, una disciplina que, en Guatemala, tiene a Juan Ignacio Maegli como su máximo referente en busca de una nueva plaza olímpica.
La vela en Guatemala
En el país, hasta diciembre de 2017 la Federación Nacional de esa disciplina daba cuenta de 118 atletas federados, de los cuales solo 9 son de alto rendimiento. Todos con el lago de Atitlán como su mayor escenario para desarrollarse localmente, aunado al de Izabal o Petén, entre otros.
Como toda práctica, la navegación a vela puede ser de recreación o competitiva; en ambos casos el fin es completar un trayecto en el menor tiempo posible, impulsándose únicamente por la fuerza del viento, aunque si este sobrepasa el rango adecuado, las pruebas se cancelan, por seguridad de los regatistas (competidores).
Las estrategias y tácticas que tienen a Maegli como el mayor exponente nacional de la categoría láser estándar, serán puestas a prueba desde el miércoles hasta el domingo en el Laser Midwinters East, que se disputará en Miami, Florida, Estados Unidos.
El resurgir
Al menos 200 competidores de diversas nacionalidades buscarán destacar en la prueba que figura como la segunda del año para el chapín, quien después de recuperarse de una lesión de hernia lumbar en 2017, busca retomar el protagonismo, antes de disputar el Campeonato Mundial que se desarrollará en Ahrhus, Dinamarca, en agosto, en el que se repartirán las primeros boletos para los Juegos Olímpicos Tokio 2020.
Además del certamen mundial, el guerrero de maíz deberá afinarse para los diversos campeonatos de la temporada europea, que comienzan en marzo, y los Juegos Centroamericanos y del Caribe Barranquilla 2018, del 19 de junio al 3 de agosto.