Las elevadas temperaturas que se registran en buena parte de Europa, superiores a las habituales en mayo, han obligado a las autoridades de varios países a decretar alertas por calor y a extremar las precauciones a fin de evitar incendios forestales.
En el Reino Unido, este lunes se ha alcanzado la temperatura más alta en un mes de mayo, 34.8 grados centígrados, marcada en los jardines botánicos de Kew, en el suroeste de Londres. Esta cifra supera el anterior máximo de 33.5 grados, en las proximidades del aeropuerto de Heathrow, Londres.











Deja un comentario