Los familiares de las 228 víctimas del vuelo Río-París de 2009 celebraron este jueves la “histórica condena” en apelación contra el fabricante aeronáutico Airbus y la aerolínea Air France por “homicidio involuntario”.
Tras 17 años de proceso (13 de los cuales, de una caótica instrucción), los familiares de la asociación AF447 sintieron que “hoy, por fin, se hizo justicia”, al reconocer la culpa penal de las dos multinacionales traducida en una multa de 225 mil euros cada una, la máxima prevista por ley para ese tipo de delito.
Vínculo causal
El tribunal consideró que sí había un vínculo de causalidad entre los fallos técnicos de un dispositivo fabricado de Airbus y la falta de preparación del personal atribuida a Air France, y el impresionante accidente que terminó con la vida de los 228 ocupantes del A330.
“Este juicio, por la primera vez, ha servido para condenar a dos prestigiosas multinacionales aeronáuticas y para poner en primer lugar la seguridad por delante de cualquier otra consideración económica (...) Esta decisión marca un antes y un después”, declaró la representante de la asociación AF447, Danièle Lamy.
El fabricante de aviones fue penalmente condenado por no ofrecer un dispositivo con las suficientes garantías de seguridad (la sonda de medición de velocidad Pitot que estuvo detrás del siniestro), mientras que Air France lo fue por no ofrecer la formación necesaria a sus pilotos.











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