Entre luces, coreografías y ovaciones, Fabrizzio Molina ha encontrado su propia voz artística. Con 25 años, el cantante y bailarín ha construido una carrera marcada por la influencia del K-pop, la formación técnica y el legado inmortal de Michael Jackson. Este 23 de mayo, a las 19:30 horas, el escenario del Parque de la Industria, salón 10, será el espacio donde desplegará, junto con un equipo, su carisma y pasión escénica. Las entradas están disponibles a través de Vivelo Online.
La historia del artista comenzó frente a un espejo, al intentar descifrar los imposibles movimientos del Rey del Pop. Esa chispa lúdica de la infancia evolucionó en una vocación respaldada por más de diez años de entrega a la danza. Su paso por el movimiento K-pop en Guatemala no solo le dio agilidad, sino también la mentalidad de un artista integral: el idol, que debe cantar y bailar simultáneamente sin perder el aliento.
“Sé que me empecé a tomar formalmente la carrera a los 12 años”, recordó. Pero el punto de inflexión llegó a los 19, cuando decidió que su cuerpo no era su único instrumento. De la mano de su “papá musical”, el maestro Miguel Ángel Duarte en Staccato Singers Academy, Molina logró “sacar su voz”, al descubrir un registro capaz de alcanzar las notas más exigentes de sus ídolos.
Covers Only Project
La oportunidad de brillar llegó a través de Covers Only Project, un colectivo que busca profesionalizar el concepto de los tributos en el país. Tras un exitoso paso al interpretar a los Backstreet Boys, el equipo puso la mira en un reto mayor, el astro de la música pop.
El show que se prepara es una maquinaria de 18 artistas en escena, que incluye músicos en vivo (con sección de vientos incluida), coristas y bailarines. Bajo la producción de Fernando Díaz, el tributo promete dos horas de adrenalina y 20 temas que marcaron la historia de la música.











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