Gabriela García
Ministra de Economía de Guatemala
[email protected]
La estabilidad económica rara vez es noticia. Sin embargo, en momentos de incertidumbre global, se convierte en un factor decisivo.
Actualmente las empresas toman decisiones en un entorno marcado por tensiones geopolíticas, disrupciones logísticas y cambios en las cadenas de suministro. En ese contexto, el costo sigue siendo relevante, pero ya no es suficiente. Cada vez más, lo que define una inversión es la capacidad de prever, planificar y operar sin obresaltos.
La previsibilidad se traduce en variables específicas. Guatemala ha mantenido en el tiempo indicadores que permiten a las empresas proyectar con mayor certeza: en 2025, la economía creció un 4.3 % y se prevé un crecimiento promedio de 3.8 % hacia 2030. La inflación cerró en 1.65 % y las reservas internacionales equivalen a 10.9 meses de importación, lo que fortalece la capacidad de respuesta ante choques externos.
A esto se suma la estabilidad del tipo de cambio y una percepción de riesgo país favorable en la región, respaldada por calificaciones internacionales con perspectiva estable.
Convertir estas fortalezas en más inversión extranjera directa es una vía concreta para generar empleo y dinamizar la economía.
Al mismo tiempo, Guatemala ofrece una plataforma productiva y comercial que acompaña esta estabilidad. Con más de US $15,500 millones en exportaciones de bienes y cerca de US $4,800 millones en servicios, así como acceso preferencial a mercados clave, el país se integra activamente en cadenas globales de valor.
En este escenario, el rol de la Agencia Nacional de Atracción de Inversión Extranjera Directa ProGuatemala es fundamental para traducir estas condiciones en decisiones de inversión concretas. Por medio de la identificación de oportunidades, el acompañamiento a inversionistas y la articulación con actores públicos y privados, se facilita el proceso de establecimiento y expansión de operaciones en el país, reduciendo barreras y acercando información estratégica para la toma de decisiones.
Cuando la incertidumbre aumenta, la estabilidad se vuelve determinante.
Guatemala tiene condiciones para competir: una macroeconomía estable, una ubicación estratégica, una base productiva diversificada y una institucionalidad que permite operar con previsibilidad. Convertir estas fortalezas en más inversión extranjera directa, es una vía concreta para generar empleo, dinamizar la economía y ampliar las oportunidades productivas en el país. En el Ministerio de Economía trabajamos para que esta estabilidad sea un motor de inversión, empleo y crecimiento para el país.











Deja un comentario