Sea testigo de la histórica llegada a la Tierra de la tripulación de Artemis II y viva con nosotros un acontecimiento que quedará en la historia.
Una misión de ingreso nada fácil, pues Artemis II reingresará con una trayectoria más directa que la que tomó Artemis I (nave no tripulada que orbitó la Luna en 2022) para reducir las posibilidades de que el escudo térmico sufra daños que pongan en peligro a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
"La duración de la entrada será de unos 14 minutos, en lugar de 20, lo que induce una carga térmica mucho menor en el escudo para permitirle cumplir su función con la máxima eficiencia", ha contado el narrador espacial de la NASA, Rob Navias.
"En lugar de un rango de entrada de 3.178 millas náuticas (5.885 kilómetros), apuntamos a un rango máximo de 1.701 millas (3.150 kilómetros) hasta nuestra zona de amerizaje frente a la costa de San Diego", agregó Navias.
Reducir la distancia recorrida por el módulo de la tripulación evitará, según la NASA, que se sobrecaliente más de lo debido, pese a que estará expuesto a temperaturas de 2.700 grados centígrados a su paso por la atmósfera.
Artemis I optó por una entrada que la mantuvo 20 minutos en la atmósfera terrestre, lo que ocasionó que se desprendieran fragmentos del escudo más grandes de lo previsto.
Aunque la NASA dijo que no habría representado un riesgo para la tripulación, admitió que lo reajustará para las próximas misiones.
"Para Artemis III y misiones posteriores, estamos rediseñando el escudo térmico y el proceso de fabricación para tener un material que sea más poroso desde el principio y permita una disipación de gas más eficiente", explicó Navias.
El amerizaje de los astronautas está previsto que ocurra a las 20:07 hora del este de EE.UU. (00:07 del sábado GMT) en el océano Pacífico.
Antes, entrarán en la atmósfera a más de 40.200 kilómetros por hora (unas 25.000 millas), momento en que perderán las comunicaciones por seis minutos, y comenzarán a desacelerar a una tasa de hasta cuatro veces la fuerza de gravedad, hasta desplegar varios paracaídas en su etapa final.
Artemis II se convirtió el pasado lunes en la primera misión tripulada en llegar a la órbita de la Luna, un hito que precede a los objetivos de la NASA de llevar de nuevo al ser humano a la superficie del satélite en 2028.
Lo visto en la Luna
Los cuatro astronautas de Artemis II reportaron a la NASA haber visto destellos de impacto, polvo lunar, distintos colores del satélite natural, el brillo de la Tierra y el cráter Ohm durante su paso por la órbita de la Luna.
La tripulación compartió memorias que servirán para las futuras misiones que buscan que los seres humanos alunicen en 2028.
El comandante Reid Wiseman y el astronauta canadiense Jeremy Hansen reportaron haber visto al menos cuatro destellos de impacto, fenómenos de luz que surgen tras el choque de meteoroides contra la superficie lunar.
En tanto, Christina Koch, especialista de misión de la NASA, reportó haber visto polvo lunar elevado, es decir, finas partículas de regolito, el material que cubre la Luna, y que se levantan de la superficie y flotan por fuerzas electrostáticas.
Ella y el piloto de la misión, Victor Glover, también señalaron que después de pasar por detrás de la cara oculta de la Luna observaron el brillo de la Tierra, lo que incluso impactó las ventanas de la nave.

"Cuando la Luna se volvió aparente (tras salir de la cara oculta del satélite natural), era tan brillante, tan brillante, que se veía fuera de lugar. El color gris de la Luna y el negro del espacio parecían combinar juntos", relató Glover.
Mientras Koch describió que la Luna se convirtió "en una esponja de luz" que "estaba reflejando la luz y se encendió cuando la Tierra se acercó lo suficiente" al campo de visión de la nave.
Los astronautas, quienes se convirtieron en los primeros humanos en orbitar la Luna después de más de 50 años, encontraron en su viaje que el satélite presenta colores "mate y marrón", frente a su usual gris.
Aunque otros astronautas viajaron antes al lado oculto de la Luna, los tripulantes de Artemis II llegaron más lejos que ningún otro humano y observaron más por la posición del Sol, lo que les permitió ver con más detalle formaciones como Ohm, un cráter en la parte escondida.
"Hice algunas correlaciones y mencioné que era como ver el Gran Cañón (de Estados Unidos), donde puedes ver diferentes capas", narró Glover.
Artemis II despegó el pasado miércoles 1 de abril desde Cabo Cañaveral (Florida) para una misión de diez días que marcó el regreso del ser humano a la órbita lunar después de medio siglo y que espera sentar las bases para una futura base en la Luna de Estados Unidos.











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