Guatemala dará un paso histórico hacia la transición energética al implementar, a partir de junio, la mezcla E10 (10% de etanol en las gasolinas), una iniciativa gubernamental que busca fortalecer la seguridad energética nacional y reducir la dependencia de combustibles fósiles volátiles por las crisis internacionales.
La medida fue anunciada en el marco de un foro organizado por las embajadas de Argentina y Brasil en Guatemala, junto a la Unión de Azucareros Latinoamericanos, donde expertos internacionales detallaron los múltiples beneficios del biocombustible para la región.
Brasil, país que celebra 50 años de liderazgo mundial en bioenergía, sirvió de ejemplo vivo durante el evento. En la potencia sudamericana, el etanol ya representa el 40% del consumo de combustibles y más del 50% de su matriz energética es de origen renovable.
Este modelo se sostiene en la obligatoriedad de mezclas progresivas, que alcanzarán el 30% en 2025, demostrando que es posible combinar desarrollo económico, sostenibilidad ambiental y estabilidad energética.
Las autoridades guatemaltecas destacaron que la adopción del E10 no solo mitigará los impactos de los precios internacionales de los fósiles, sino que también impulsará la agroindustria local, generará empleo y contribuirá a la reducción de emisiones contaminantes, alineándose con la exitosa experiencia regional.
El foro, que reunió a diplomáticos, productores y especialistas, buscó precisamente transferir este conocimiento para que Guatemala avance de forma segura y estratégica en su propia transición hacia energías más limpias y soberanas.











Deja un comentario