Oscar Chávez Valdez
Gerente
Instituto Nacional de Estadística
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Este año, el Instituto Nacional de Estadística (INE) cumple 40 años de servir al país generando información confiable, robusta y esencial para la toma de decisiones. Lo celebramos con un año de innovaciones y cambios: tres encuestas nacionales en campo, el crecimiento del Sistema Integral de Precios y una planificación ordenada a futuro y a mediano plazo, una nueva sede acompañada de la modernización institucional. Sin embargo, estos avances no ocultan la necesidad urgente de actualizar nuestro marco legal y financiero. La Ley Orgánica del INE, vigente desde 1985, fue un avance histórico al crear una entidad rectora en materia estadística. No obstante, el marco legal actual está llegando a su límite para responder a las exigencias del mundo moderno. Las metodologías, la tecnología y las necesidades de nuestros usuarios evolucionan rápidamente; se requieren datos más desagregados, frecuentes y especializados. Modernizar esta ley es indispensable para asegurar autonomía técnica y financiera, sostenibilidad institucional e independencia estadística, pilares de cualquier sistema estadístico sólido. En el ámbito presupuestario, Guatemala enfrenta un desafío significativo. En los últimos años, el INE ha representado cerca del 0.1% del gasto público, una proporción por debajo del estándar internacional para un país que necesita información oportuna para orientar el desarrollo. Por ello, nos hemos dado a la tarea de planificar el fortalecimiento de nuestras capacidades técnicas, operativas y tecnológicas, solicitando una mayor asignación en el presupuesto que justamente se discute en este momento en el Congreso de la República.
Invertir en el INE significa invertir en un Estado que produce y utiliza datos de manera coherente para diseñar políticas públicas más efectivas. Para lograrlo, se requiere una visión de país que permita una inversión suficiente en las capacidades estadísticas de todas las instituciones del Estado.
Como ente rector del Sistema Estadístico Nacional (SEN), el INE no solo debe producir encuestas y estadísticas clave; también debe coordinar, fortalecer y estandarizar el trabajo de las oficinas estadísticas de las instituciones del Estado. Invertir en el INE significa invertir en un Estado que produce y utiliza datos de manera coherente para diseñar políticas públicas más efectivas. Para lograrlo, se requiere una visión de país que permita una inversión suficiente en las capacidades estadísticas de todas las instituciones del Estado, de modo que el SEN cuente con las capacidades para promover la cultura estadística en todo el sector público. Los datos son indispensables para la gobernanza y el desarrollo. El INE ha impulsado innovaciones metodológicas, ampliado y consolidado encuestas nacionales, modernizado su tecnología para fortalecer el resguardo del secreto estadístico y avanzado en la construcción de un sistema estadístico más seguro, moderno y transparente. Pero no podemos lograrlo solos. A 40 años de historia, el llamado a todos los sectores del país es claro: la investigación estadística no debe verse como un gasto, sino como una inversión estratégica para el desarrollo de Guatemala.











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