En medio de la euforia en nuestro país por la compra de boletos para el choque ante Panamá de la otra semana, la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA) abrió un expediente y podría sancionar a la Fedefut.
La entidad rectora del balompié nacional informó que recibió la notificación emitida por la FIFA y la Concacaf, pero indicó que apelará cualquier dictamen contrario.
El comisario del duelo entre El Salvador y Guatemala, en el Cuscatlán, en octubre, por las eliminatorias al Mundial 2026, manifestó en su informe que la afición guatemalteca profirió expresiones racistas, lo que tendría como consencuencia una multa de Q189 mil 182 (20 mil francos suizos).
El castigo por estos actos que la FIFA tiene como prioridad erradicar de los campos de balompié se extendería a la reducción de al menos el 15 % del aforo del estadio El Trébol, escenario elegido para los choques que cierran esta etapa. La Fedefut también tendría que hacer una campaña activa de prevención contra cualquier acto racista.
Locura
Mientras tanto, ayer, en nueve horas se agotaron las localidades de general norte y tribuna, valoradas en Q500 y Q1,700, respectivamente. La expectativa por obtener un boleto (tres se permitía por persona) comenzó el viernes, cuando muchos decidieron pernoctar afuera de los centros de distribución en Bantrab de las zonas 15 y 9. Alan Ibáñez fue el primero en obtener sus entradas y muy rápido realizó su adquisición; contó sentirse contento y emocionado porque la vez anterior algunos de los que él denominó “la barra” no pudieron conseguir tiquetes; además, que ahora los revendedores no coparon los puestos principales. Los fanáticos entraban por grupos de 40, hicieron fila 45 minutos y en apenas unos instantes compraban sus boletos.













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