El equipo de Guatemala está con vida, a un punto de Surinam y de Panamá, los dos primeros. Para clasificarse debe ganar los dos últimos juegos en casa, contra canaleros y sudamericanos, en noviembre, pero mientras llegan, hay que hablar de lo que nos dejó el triunfo ante El Salvador.
Concentración. Los futbolistas, tanto los que iniciaron como los que entraron de cambio, se mantuvieron atentos al rival y los errores fueron muy pocos. Las tres líneas se vieron coordinadas. Unión. Se mantuvieron unidos durante los 90 minutos. Todos tuvieron un ritmo parejo y cuidaron la espalda del compañero para no dejar espacios.

Solidaridad.
Los jugadores, en general, se ayudaron y no permitieron superioridad en muchos de los pasajes del choque. Concentrados.
Entendieron bien lo que les mandó hacer el técnico Luis Fernando Tena; cumplieron a cabalidad las funciones y movimientos tácticos. Orden. Se vio una oncena bien posicionada en las tres líneas, y fue más fácil tener el control sobre los salvadoreños, a quienes les costó llegar en función ofensiva. Aplicación. Guatemala utilizó los sistemas de juego de la mejor manera. Los nacionales defendieron y atacaron, con más o menos hombres según la necesidad del momento, y a veces poblaron del mediocampo hacia abajo para cerrarles los espacios a los rivales. Certeza. El grupo hizo pases de buena forma, controló y cerró bien los espacios. Marcó como se debe y fue preciso. Posesión de balón. Haberse adueñado del esférico más tiempo ayudó a generar peligro y fue así como llegó la anotación de Óscar Santis, al minuto 46. Mentalidad. Una de las razones más importantes: creer que después del gol se podía ganar y que no sucedería lo de duelos anteriores. Aguantaron el peso de la diferencia a favor. Destreza. Retener el balón de forma individual para ganar tiempo y desesperar al rival fue valioso y demostró oficio. Serenidad. Mantener el equilibrio mental y deportivo los condujo a la victoria y les ayudó a pensar a fin de elaborar las jugadas ofensivas o defensivas Firmeza. Creyeron que podían hacer bien las cosas y obtener el triunfo; que El Salvador no es superior y que ganar era posible en un estadio hostil.

Así lo dijeron los cheros
“Lo que me duele es que la afición guatemalteca se hizo sentir más en el estadio. Eso de que el Cuscatlán pesa con esta barra es pura paja”.
Claudio Martínez, de Somos La Tribu
“Primer tiempo bueno, pero el mal inicio del segundo fue un golpe duro. Tu mejor arma no puede ser el pelotazo”.
José Hernández, de Apple TV











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