Luego de 48 horas de paro de actividades en la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), por parte de trabajadores sindicalizados de dicha institución, el presidente de la Junta Directiva de esa dependencia, José Adalberto de la Peña Aguilar, informó que se retomaron las operaciones.
De acuerdo con el funcionario, el arreglo es producto de las mesas de trabajo implementadas, en las que participó el viceministro de Transportes, del Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda (CIV), Fernando Suriano, y un representante de la Presidencia de la República.
Peña recordó que la instalación del espacio de diálogo tenía el objetivo de conocer y solucionar las peticiones de los inconformes, así como analizar el Pacto Colectivo, con el fin de actualizarlo. Respecto a las horas extras que los sindicalistas exigen y que fueron la causa de la huelga, De la Peña se limitó a decir: “Son temas que se deben trabajar en el Pacto Colectivo”.
Los antecedentes
El lunes pasado, un grupo de sindicalistas de Empornac, opuestos a la regularización del cobro de las horas extras, tomó las instalaciones y evitó el desarrollo de las importaciones y exportaciones.
El directivo afirmó que entre 200 y 300 empleados se han excedido en los reportes de trabajo adicional, al punto que llegan a recibir 24 mil quetzales mensuales en temporada baja y 45 mil quetzales en período alto.
De esa cuenta, las autoridades buscan actualizar el contrato laboral, negociado entre los años ochentas y noventas.
En la actualidad, el tiempo de servicio se regula de la siguiente manera: turno ordinario comienza a las 6:00 horas y finaliza a las 14:00. De 14:00 a 21:00, y de las 21:00 a la medianoche son extras y de la medianoche a las 6:00 de la mañana tiempo adicional que se paga doble.

Altos emolumentos
De la Peña divulgó algunos casos que llamó “excesivo de horas extras”. Por ejemplo, un trabajador con turno ordinario, de 6:00 a 14:00 horas, entró a las 10:15 y salió a las 13:57, según el marcaje biométrico. En total, hizo tres horas con 42 minutos de trabajo, pero cobró ocho.
Esta misma persona, un domingo, ingresó a las 6:57 y se retiró a las 12:43. El mismo día marcó a las 18:24 y egresó a las 00:11 del día siguiente. El marcador biométrico reportó cinco horas 47 minutos, pero se le pagaron 23 y devengó 2 mil 511 quetzales.
En un mes, a esta personal se le depositaron 4 mil 975 quetzales de salario ordinario, 6 mil 187 de horas extras, 6 mil 218 de horas extras dobles y 11 mil 904 por ser domingo. En total, 29 mil 284.
Contó que, en el Departamento de Contenedores, algunos colaboradores reciben, en temporada baja, entre 20 mil y 26 mil 300 quetzales, pero en otros períodos obtiene de 35 mil a 45 mil. “En promedio, reporta 21 horas trabajadas al día, lo cual es humanamente imposible”, manifestó.
Los sindicalistas también se oponen a la reducción de cuadrillas de trabajo para descargas. Cada una está integrada entre 23 y 25 personas. El funcionario recordó que, actualmente, es innecesario asignar tanto personal para dicha tarea. “Con los avances tecnológicos ya no se requiere operador de grúa en el barco y tampoco un montacargas”, detalló De la Peña.
Pérdidas millonarias
“Derivado de este paro, en el Puerto Santo Tomás se ha interrumpido el flujo diario de más de 800 contenedores, de los cuales un 31 por ciento corresponde a productos perecederos o de temperatura controlada”, detalló el funcionario.
Informó que cada contenedor de productos frescos puede alcanzar un valor de hasta 90 mil dólares. “En este sentido, las pérdidas diarias rondan los 10 millones de dólares y, en estos días de grave situación, ya superan los 30 millones de dólares en exportaciones frustradas”, explicó Amador Carballido, director general de Agexport.











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