El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó ayer que reducirá a la mitad el alcance de su programa en Venezuela este año porque, dijo, el “financiamiento no es suficiente”.
“Ha sido una decisión muy difícil que hemos tomado luego de explorar e intentar muchísimas opciones. WFP no podrá continuar con el programa de comidas escolares en los estados Trujillo, Yaracuy, Barinas, Anzoátegui y Monagas”, indicó Lucía Ruz, asociada del programa de las Naciones Unidas, en un video publicado en Instagram.
La oficial de Comunicación y Alianzas del PMA en Venezuela, Marianela González, explicó que los “desafíos globales de financiamiento ponen en riesgo los programas humanitarios y de desarrollo en todo el mundo” y el país suramericano “no es la excepción”.
“Vinimos por primera vez en 2022 (a la población de Arismendi, en el estado Barinas) a identificar y mapear las escuelas. Seguimos viniendo cada dos meses sin descanso por tres años, llegando cada vez a más escuelas y más lejos. Hasta hoy”, agregó.
Incentivo para los niños escolares
González resaltó que durante esos tres años, los alimentos sirvieron de incentivo para que los niños fueran a las escuelas, con el apoyo de sus representantes.
“Hoy nos vamos, pero confiamos en que estas oportunidades se queden”, añadió, pero sin mucho entusiasmo.











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