DCA, 4 de enero de 1934.- Nicté, la nueva ópera del maestro Jesús Castillo, fue iniciada en 1933.

El músico recorrió los pueblos más remotos,  consultó sus obras y, mejor aún, como en las transformaciones de un alquimista,  recurrió a su yo profundo y ha escrito lo que ese pretérito mensajero le ha dicho.

Luego de su ópera Quiché Vinac, en esta pieza resuenan las muchas variedades de la música indígena logrando una obra de gran mérito artístico en la que el alma sonora del pueblo ha conseguido una nota culminante.

Cabe recordar que el maestro Castillo en 1917 escribió sentida música para una obra de Adolfo Drago Bracco, intitulada Agonía de la raza, la cual superó la obra del poeta.

Editorial

A propósito del recuento de hallazgos científicos del 2016 que consignamos aquí, cabe la reflexión de que la ciencia resulta ser una fuente de enigmas e incertidumbre por aquello de que, a fuerza de evidencias, nos lleva al umbral de lo que ignoramos.

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Reseña

Carlos de Urrutia y Montoya

DCA, 11 de septiembre de 1933.- El 28 de marzo de 1818, José de Bustamante hizo entrega del cargo de presidente, gobernador y capitán general del Reino de Guatemala, a don Carlos de Urrutia Montoya y Hernández Matos James, Caballero Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo con grado de teniente en el ejército español. El nuevo funcionario Veló por la seguridad del vecindario, creando rondas de policía a los que la ironía de los guatemaltecos llamó “enchamarrados” y emitió bandos como el  siguiente:

“Que nadie profiera, diga o cante de noche ni de día, en las calles, plazas y lugares públicos, palabras sucias, deshonestas y maldicientes; los Alcaldes de barrio quedan obligados a presentar listas secretas de personas que en el suyo respectivo vivan amancebadas; se prohíben ensayos de bailes de noche y a puerta cerrada, entre las personas de ambos sexos;  ninguna persona andará por las calles después de las diez de la noche a no ser de urgente necesidad; después de las oraciones, nadie podrá pararse embozado en las esquinas, plazas o contornos de ella...”

Al aparecer en 1820 El Editor Constitucional, Urrutia manifestó al licenciado José Cecilio del Valle que tal impreso era para él de novedad por su atrevimiento y le encomendó publicar otro periódico a efecto de combatir ciertas ideas externadas en El Editor. Fue entonces cuando apareció El Amigo de la Patria.